La partida de Salvador Schwartzmann Hasson (1947-2026), a sus 79 años, constituye una pérdida insustituible para el periodismo chileno. Con él desaparece una de las voces más reconocibles de las comunicaciones a nivel local y nacional.

Parte también una forma de “hacer” periodismo cada vez más lejana y, paradójicamente, cada vez más urgente: la del comunicador que se forja en la calle, en el contacto con las personas, en la búsqueda inclaudicable de la verdad informativa, tan esquiva en tiempos de posverdad y engaños noticiosos.

Su prolífica trayectoria se inició en tiempos en que el ordenador era casi una imagen futurista: época de libretas, llamados telefónicos, grabadoras que hoy nos parecerían juguetes infantiles; pero, por sobre todo, tiempos de reporteo exhaustivo, acucioso, profundo, a partir del cual la simple información se convierte en noticia útil y necesaria para las audiencias.

Su presencia inconfundible en diversos medios de comunicación no hace sino evidenciar la enorme calidad humana y profesional de este verdadero bastión de las comunicaciones. Los diarios El Sur, Crónica y Color, Canal 9 y, especialmente, Radio Bío Bío, donde trabajó durante casi tres décadas, son parte de una historia que nos enseña, a contramano de lo que sostuviera McLuhan en su tiempo, que el medio no es el mensaje y que “contar” historias sigue siendo la esencia fundamental del oficio periodístico.

Salvador Schwartzmann representa una forma de comprender la labor periodística que conserva plena vigencia: la noticia no espera. El deber del periodista es estar allí, observar, preguntar, inquirir, narrar. Su trayectoria nos enseña que las mejores historias nacen del conocimiento del territorio, de sus calles y de su gente; que las fuentes se cultivan con confianza, pero sin renunciar a la independencia; y que una historia no se abandona mientras queden preguntas por responder.

“Con la radio se llega a todas partes”, seguirá diciendo con vehemencia a esas nuevas generaciones que se atreven hoy a entrar en el complejo ecosistema de medios. Tal frase representa no sólo una vocación, sino una manera de ejercer el oficio.

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Hasta siempre, don Salvador Viernes 30 Octubre, 2026 | 12:40

Llegar a todas partes no es sólo una cuestión de cobertura o alcance tecnológico. Es, ante todo, una forma de acompañar a las personas, de hacerlas partícipes de lo que ocurre y de acercar “la noticia”, sobre todo, a aquellos que se encuentran más distantes de ella. En definitiva, un aporte esencial a la participación ciudadana y a la democratización de la información.

Desde la Carrera de Periodismo y desde la Universidad Católica de la Santísima Concepción, expresamos nuestro pesar por su sensible fallecimiento y hacemos llegar nuestras genuinas condolencias a sus familiares, amistades, colegas y, sobre todo, a esas audiencias que, no cabe duda, seguirán oyendo a la distancia esa voz única e inconfundible.

Patricio Espinoza Henríquez
Jefe de Carrera de Periodismo de la Universidad Católica de la Santísima Concepción

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