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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Familia de gasfíter fallecido en La Moneda espera respuestas tras dos años de espera. Exigen conclusión del sumario administrativo para esclarecer las circunstancias de la muerte de Hugo Morales Lobos. Observaciones de Dirección del Trabajo y Contraloría cuestionan demora y calidad de investigaciones previas. Congreso critica falta de respuestas rápidas. Necesidad de modificar Estatuto Administrativo para agilizar procesos.

“Hay cosas que nosotros no podemos cerrar, que nos cuesta cerrar”. Así describe Mauricio Morales Soto los dos años que su familia lleva esperando respuestas por la muerte de su padre, Hugo Morales Lobos, gásfiter de La Moneda, quien falleció el 28 de septiembre de 2024 tras una extensa jornada de trabajo en el Palacio de Gobierno.

A dos años de su muerte, la familia exige que finalmente concluya el sumario administrativo para conocer qué ocurrió aquella madrugada y determinar eventuales responsabilidades.

Su esposa, Maritza Soto, publicó este sábado una carta en El Mercurio titulada “Dos años no son un trámite“, donde sostuvo que han debido insistir para acceder a antecedentes y cuestionó que aún no exista una respuesta definitiva.

Su hijo Mauricio, en conversación con Radio Bío Bío, recordó que inicialmente se les señaló que se trataba de un caso relativamente sencillo, atribuyendo el fallecimiento a causas naturales. Por ello, cuestionó que dos años después, la familia aún no tenga una explicación formal.

“A nosotros se nos dijo que esto era un caso relativamente sencillo, porque era una muerte por temas naturales, pero en dos años tú te cuestionas estas cosas. Entonces eso es lo que a nosotros más nos pesa en verdad, que ya han pasado dos años, entonces tú dices ‘si esto era tan sencillo, esto era una muerte natural, ¿por qué se demoran dos años en entregar un sumario?‘”.

El proceso ha estado marcado por distintas observaciones.

La Dirección del Trabajo estableció que Morales llevaba más de 18 horas trabajando cuando sufrió la emergencia, mientras que Contraloría calificó la primera investigación como incompleta y cuestionó, entre otros aspectos, que no se indagaran posibles responsabilidades de determinadas jefaturas.

Además, el organismo fiscalizador objetó en tres oportunidades los sumarios elaborados por la administración anterior. El último fue representado el 13 de marzo por problemas en la fundamentación de las sanciones, ordenando reabrir el procedimiento para subsanar las observaciones.

La demora también generó cuestionamientos en el Congreso. El diputado de la Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet, calificó como una vergüenza para el Estado que la familia continúe sin respuestas.

“La verdad, me parece extremadamente grave y lamentable. Me revela cierto desdén, cierta despreocupación. Eso no debió haber sucedido nunca. Yo creo que es una vergüenza para el Estado no tener una respuesta rápida y suficiente para la familia”.

En tanto, la subjefa de bancada del Partido Nacional Libertario, Paulina Muñoz, cuestionó el funcionamiento de los procedimientos administrativos y sostuvo que este caso evidencia la necesidad de modificar el Estatuto Administrativo.

“Esto también es una de las cosas que demuestran que el Estatuto Administrativo debe ser modificado, porque los sumarios hoy día son realizados por fiscales, pero son funcionarios administrativos también que, en muchos casos, no tienen la preparación para llevar un sumario como corresponde. Dilata las respuestas que espera la familia”.

Para la familia, en tanto, aún queda una pregunta central: qué ocurrió desde que Hugo Morales sufrió la emergencia hasta su fallecimiento, qué protocolos se activaron y qué medidas adoptó su empleador para auxiliarlo. Mientras el sumario siga sin concluir, aseguran que continuarán buscando respuestas.