VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El biministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, defendió la incorporación de Chile al Escudo de las Américas en una entrevista con Estado Nacional de TVN, asegurando que fue por convicción y descartando subordinación a EE.UU. o alianza militar. Explicó que se trata de cooperación entre 15 países para enfrentar el crimen organizado transnacional, sin obligaciones jurídicas ni compromisos militares. Alvarado cuestionó que exmandatarios como Bachelet y Boric expresaran públicamente sus reparos en lugar de tratarlos en privado, y destacó la importancia de mantener conversaciones con los antecesores del presidente Kast.

El biministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, defendió este domingo la incorporación de Chile al Escudo de las Américas y respondió a los cuestionamientos formulados por los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric.

En entrevista con Estado Nacional de TVN, la autoridad aseguró que Chile decidió incorporarse a la instancia “por convicción” y descartó que exista una subordinación ante Estados Unidos o que se trate de una alianza militar.

Alvarado también cuestionó la forma en que los exmandatarios manifestaron sus reparos y planteó que las diferencias sobre política exterior debieron ser conversadas directamente con el presidente José Antonio Kast.

“Me da la impresión que se está utilizando este tema para hacer la política exterior política contingente a nivel interno. Y si eso fuera efectivamente así, espero que haya sido un traspié“, sostuvo.

Alvarado defiende incorporación al Escudo de las Américas

Durante la entrevista, el biministro explicó que el Escudo de las Américas corresponde a una instancia de cooperación entre 15 países para enfrentar el crimen organizado transnacional.

Entre las herramientas contempladas mencionó el intercambio de información de inteligencia, acceso a nuevas tecnologías, facilitación de controles fronterizos, análisis de datos y capacitación de las policías.

“Esta es una declaración política de cooperación entre 15 países“, afirmó.

Alvarado sostuvo que el documento no constituye un tratado, no establece obligaciones jurídicas para Chile ni corresponde a una alianza militar. Asimismo, aseguró que tampoco existe un compromiso para utilizar a las Fuerzas Armadas chilenas en el marco de la iniciativa.

“Cooperar no es subordinarse a nada“, afirmó.

Al ser consultado sobre una eventual presión de Estados Unidos para que Chile ingresara a la instancia, Alvarado aseguró que la determinación respondió a una decisión del Ejecutivo.

“Si nosotros concurrimos a este acuerdo político es por convicción”, sostuvo.

Respuesta a Bachelet y Boric

Alvarado también abordó los cuestionamientos de los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric, quienes pidieron al Gobierno reconsiderar la permanencia de Chile en el Escudo de las Américas.

El biministro reconoció que es legítimo que existan diferencias políticas, pero cuestionó que los exmandatarios hicieran públicos sus reparos.

“A nivel de expresidentes, lo que corresponde es llamar, pedir una reunión y hablar estos temas en privado“, manifestó.

En esa línea, sostuvo que no considera “sano ni conveniente para el país” utilizar la política exterior para hacer política interna contingente.

Consultado sobre las consecuencias que la controversia podría generar en la relación entre el presidente Kast y sus antecesores, Alvarado afirmó que espera que las diferencias puedan quedar atrás.

“Yo creo y espero que sea un episodio que se pueda superar“, señaló.

El vocero destacó además la experiencia acumulada por quienes han ocupado la Presidencia y el aporte que puede significar para un mandatario mantener conversaciones con sus antecesores.

“El Gobierno siempre está disponible para conversar”, aseguró.

Sin embargo, sostuvo que, a juicio del Ejecutivo, quienes cometieron el error deberían tomar acciones para corregirlo. Entre las posibilidades mencionó que los expresidentes contacten al mandatario, soliciten una audiencia y planteen directamente sus reparos.

Finalmente, Alvarado cuestionó que materias que calificó como de alta sensibilidad sean comunicadas al Presidente mediante redes sociales o medios de comunicación en lugar de hacerlo personalmente.

A juicio del biministro, esa forma de proceder no resulta “adecuada, apropiada ni conveniente”.