La secretaria general de Renovación Nacional, Katherine Martorell, cuestionó la forma en que el embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, reveló una supuesta información de inteligencia que relacionaría a organizaciones de izquierda con el estallido social de 2019.
La dirigenta, que además se desempeñó como subsecretaria de Prevención del Delito en el segundo gobierno de Sebastián Piñera, sostuvo que, si esos antecedentes efectivamente existen, debieron ser entregados oportunamente a las autoridades chilenas para que las instituciones pudieran verificarlos.
“Es muy complejo plantear una situación como esa sin haber entregado los antecedentes previamente a la justicia”, señaló Martorell en CNN Chile.
Judd aseguró que organismos policiales y de inteligencia estadounidenses cuentan con un análisis sobre las protestas de 2019: “Lo que nuestra inteligencia dice es categóricamente que provino de organizaciones de izquierda o de ideología de izquierda”, afirmó el diplomático.
Sin embargo, Judd reconoció que no entregó esa información a la justicia chilena y que, hasta donde sabía, tampoco había sido solicitada anteriormente por el Gobierno.
Martorell pide conocer las fuentes tras dichos de Judd
Para Katherine Martorell no basta con mencionar genéricamente la existencia de información de inteligencia. A su juicio, se debe transparentar cuándo fue obtenida, cuáles son sus fuentes y qué hechos concretos permitiría acreditar.
“Entonces me parece que esa información es realmente fundamental entregarla, si es que existe, y que no sea algo que se dice de un día para otro porque eso contribuye también a la inestabilidad”, recalcó.
La secretaria general de RN planteó que se necesita “saber desde cuándo existe, cuáles son realmente las fuentes, más allá de hablar de inteligencia, cuáles son las fuentes, cuáles serían estas coordinaciones, de qué se trata, qué efectos produjeron”.
También puso en duda el alcance concreto de la afirmación realizada por el embajador.
“Porque una cosa es decir ‘hubo coordinación de la izquierda’, y esa coordinación, ¿qué implicó finalmente? ¿Se cometieron delitos desde esa coordinación o esa coordinación se refería a manifestaciones o se refería a qué partidos o quizás no eran partidos, eran movimientos?”, preguntó.
Para la exautoridad, resulta especialmente delicado que una información de esta naturaleza se haya conocido primero a través de una entrevista y no mediante los canales institucionales.
“Entonces me parece que es complejo cuando se señala una información por los medios primero, no vía oficial, por los medios y con tan poca claridad respecto a la misma”, afirmó.
Tras los dichos de Judd, el Ministerio de Relaciones Exteriores convocó al embajador para solicitarle los antecedentes mencionados y ponerlos a disposición de las instituciones correspondientes.
Martorell respaldó esa decisión, pero consideró que la declaración del diplomático fue inapropiada porque Estados Unidos debió entregar los antecedentes desde el momento en que supuestamente los obtuvo. “Creo que la forma correcta era, en el momento en que se tuvo la información, haberla inmediatamente entregado, haber colaborado con esa información de inteligencia para que Chile, con sus instituciones, pudiera verificar si es correcta o no”, indicó.
“No creo que sea prudente para nada hacerlo a través de los medios de comunicación, y mucho menos no haberlo hecho antes con el gobierno y no haber entregado los antecedentes respectivos, sino que simplemente haber dicho ‘nosotros tenemos información’”, cerró.