La Fiscalía Regional de Atacama reveló nuevos antecedentes en la investigación por la fuga de Néstor Quiñones, condenado a 10 años por homicidio, quien escapó durante una salida autorizada desde el Centro de Internación Provisoria y de Internación en Régimen Cerrado (IP-IRC) de Copiapó y posteriormente fue trasladado hasta la región de Antofagasta.
Uno de los principales antecedentes expuestos durante la audiencia de formalización apunta a la presunta relación sentimental que habría existido entre el adolescente y una funcionaria del recinto, quien al momento de los hechos se encontraba suspendida de sus funciones en el marco de un sumario administrativo.
Según los antecedentes presentados por el Ministerio Público, la funcionaria habría mantenido contacto con Quiñones y posteriormente habría tenido un rol en las gestiones destinadas a facilitar su traslado hacia el norte.
Presunta relación sentimental
La Fiscalía sostiene que habría buscado un vehículo para movilizarlo, pagado peajes mediante una transferencia bancaria y solicitado a sus hijos que participaran en el traslado.
La investigación también incorporó conversaciones de WhatsApp que, de acuerdo con el persecutor, darían cuenta de coordinaciones para recibir al adolescente, proporcionarle alimentación y alojamiento y posteriormente continuar su traslado hacia la región de Antofagasta.
Estos antecedentes fueron expuestos durante una audiencia que se extendió por cerca de cuatro horas y en la que el Ministerio Público presentó la investigación dividida en distintos episodios.
Nunca hubo bautizo
Otro de los focos estuvo puesto en la salida que permitió a Quiñones abandonar el IP-IRC. La autorización se habría sustentado en su participación en un supuesto bautizo.
Sin embargo, diligencias realizadas por la Unidad Anticorrupción, la Brigada Investigadora de Delitos Económicos y la Brigada de Homicidios, además de requerimientos a la Catedral de Copiapó, no encontraron antecedentes que acreditaran que la ceremonia estuviera efectivamente programada.
La Fiscalía tampoco encontró registros de charlas bautismales, una fecha fijada para la ceremonia ni antecedentes que permitieran individualizar al menor que sería bautizado o a sus eventuales padrinos.
El recorrido que terminó en la fuga
De acuerdo con el fiscal regional de Atacama, Luis Miranda Flores, la investigación estableció tres momentos relevantes: el acopio de vestimentas, la fuga desde el vehículo institucional y el posterior traslado del adolescente hacia Antofagasta.
El vehículo del IP-IRC debía llevar a Quiñones hasta la Catedral de Copiapó, pero terminó desviándose cerca de cinco kilómetros hasta las inmediaciones de las tomas de Andacollo.
El recorrido habría tomado unos 45 minutos, tras lo cual el adolescente descendió del automóvil y escapó por un sector de difícil acceso.
A esto se suma que habrían transcurrido varias horas antes de que se efectuara la denuncia correspondiente, situación que, según Fiscalía, habría generado un margen de tiempo que permitió al joven continuar su huida hacia el norte.
En total, ocho personas fueron formalizadas: tres funcionarios públicos, una funcionaria pública suspendida y cuatro particulares. Fiscalía solicitó prisión preventiva para los imputados, salvo en dos casos, pero el tribunal decretó medidas cautelares de menor intensidad, entre ellas arraigo nacional y firma periódica. Además, se fijó un plazo de cuatro meses para la investigación.
Hombre seguirá en el IP-IRC
Durante la misma jornada también se revisó la situación de Quiñones. Fiscalía había solicitado trasladarlo desde el IP-IRC hasta la sección juvenil de la cárcel de Copiapó, argumentando antecedentes relacionados con conductas graves y denuncias de amenazas al interior del recinto.
El tribunal, sin embargo, resolvió que el hombre de actuales 21 años continuará en el IP-IRC y reagendó la audiencia para el próximo 15 de septiembre, instancia en la que se incorporarán nuevos antecedentes y oficios.