La oposición comenzó a delinear su estrategia frente a la agenda de seguridad impulsada por el presidente José Antonio Kast, afirmando disposición a dialogar y avanzar en acuerdos. Sin embargo, el sector ya instaló sus primeros reparos.
Respecto a esto último, apuntaron a dos aspectos principales: la falta de novedades en parte de los anuncios y la ausencia de herramientas que consideran clave para perseguir a las organizaciones criminales.
Varias voces de la oposición sostuvieron que parte importante de las iniciativas presentadas ya se encuentra en tramitación en el Congreso. Uno de quienes planteó este punto fue el diputado Nelson Venegas (PS).
“Por ejemplo, el de la legítima defensa protegida ya es ley. Es la referida Ley Nain-Retamal. El tema de la flagrancia también ya está en tramitación o, por ejemplo, el proyecto de Barrios Protegidos es lo mismo que Calles Sin Violencia, que ofrece un plan de intervención”, sostuvo.
El principal punto de consenso dentro de la oposición apunta a una omisión que consideran clave: el levantamiento del secreto bancario.
Desde el sector plantean que, sin mecanismos para seguir la ruta del dinero, será difícil debilitar la estructura financiera del crimen organizado y afectar los recursos provenientes del narcotráfico y otros delitos.
El diputado y timonel del PPD, Raúl Soto, indicó que “el gran ausente de la megarreforma de seguridad es el alzamiento del secreto bancario”.
“No se puede perseguir la ruta del dinero, no se puede atacar el corazón del crimen organizado si es que no debilitamos su poder económico y para eso es necesario el alzamiento del secreto bancario”, planteó.
Por su parte, la diputada del Frente Amplio, Tatiana Urrutia, cuestionó la ausencia de medidas sobre control de armas, fortalecimiento del control portuario, persecución de la ruta del dinero o combate a la corrupción.
“Sin golpear el corazón financiero y la logística del crimen organizado, los anuncios pueden generar expectativas que no den resultados. Ojalá el Gobierno escuche, porque nosotros estamos disponibles a legislar, pero a legislar bien”, indicó.
Así, la oposición prepara su ofensiva legislativa buscando instalar que la seguridad no solo requiere nuevas sanciones, sino también herramientas que permitan atacar el financiamiento de las bandas criminales.
En el sector —además— buscan evitar repetir los problemas de coordinación que marcaron la discusión de la megarreforma económica y avanzar con una postura común frente a los proyectos.