Diez leones que fueron supuestamente envenenados fueron hallados muertos en el Área de Conservación de Ngorongoro, una popular reserva natural del norte de Tanzania declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, informaron las autoridades.
En un comunicado que recogen este domingo medios locales, la Autoridad del Área de Conservación de Ngorongoro (NCAA, en inglés) indicó que “diez leones fueron encontrados muertos el 18 de septiembre de 2026 en la zona de Ndutu, distrito de Endulen”.
“Los hallazgos preliminares sugieren que los animales pudieron haber muerto tras ingerir veneno“, precisó la NCAA, al añadir que inició “una investigación exhaustiva con expertos para determinar la causa del incidente e identificar a los responsables”.
En años pasados, la zona de Ngorongoro ha sido escenario de tensiones entre las autoridades de Tanzania y la comunidad indígena masái.
Las fuerzas de seguridad han empleado un uso excesivo de fuerza, detenciones y reclusiones arbitrarias y desalojos forzosos contra los masáis, según han denunciado organizaciones pro derechos humanos.
Las autoridades sostienen que estos desalojos son necesarios para la conservación del medio natural, aunque las tierras se han estado utilizando para actividades turísticas y caza deportiva.
El Área de Conservación de Ngorongoro, una de las atracciones más populares de Tanzania, es un espacio protegido que recibe su nombre del cráter homónimo, una gran caldera volcánica situada en su interior.
El cráter alberga a unos 25.000 animales de gran tamaño, en su mayoría ungulados, aunque también sirve de hábitat a una de las poblaciones de leones más densas del mundo.