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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El oficialismo presiona a La Moneda para que se concrete el cónclave anunciado por el Ejecutivo antes del cambio de mando. Consideran que una reunión formal con Gabriel Boric es crucial para ordenar el cierre de la administración y definir una estrategia común de cara a la nueva etapa del sector. Aunque el gobierno confirmó la realización del cónclave para la primera semana de marzo, la invitación no ha sido enviada aún. Se destaca la importancia de mostrar liderazgo y cohesión interna en esta instancia, más allá de su formato, con el objetivo de dar una señal de unidad, priorizar tareas y reducir tensiones.

A semanas del cambio de mando, los partidos del oficialismo intensifican la presión para que La Moneda ejecute el cónclave anunciado por el Ejecutivo. En el bloque sostienen que una reunión formal con el presidente Gabriel Boric es clave para ordenar el cierre de la administración y definir una estrategia común frente a la nueva etapa que enfrentará el sector.

A inicios de esta semana, el gobierno confirmó la realización de un cónclave oficialista para la primera semana de marzo. Sin embargo, la invitación aún no ha llegado.

En las directivas coinciden en que el presidente Gabriel Boric debe liderar una instancia que permita ordenar el cierre del mandato y —sobre todo— proyectar una conducción de coalición más allá del 11 de marzo.

No obstante, la expectativa va más allá de lo administrativo. En el bloque sostienen que si el mandatario pretende desempeñar un rol articulador en los próximos años, debe cerrar su mandato con una señal clara de liderazgo y cohesión interna.

En ese marco, admiten que el formato —sea cónclave, jornada de trabajo o reunión ampliada— es secundario frente al objetivo político de fondo, que es dar una señal de unidad, ordenar prioridades y encauzar las tensiones acumuladas en la recta final del mandato.

A juicio del presidente del PPD, Jaime Quintana, lo “razonable” es que la administración cierre con los mismos niveles de cohesión con los que comenzó.

Por su parte, el presidente del Partido Radical, Leonardo Cubillos, planteó que una reunión de este tipo tiene un alto valor simbólico desde el punto de vista republicano.

El timonel del Partido Liberal, Juan Carlos Urzúa, sostuvo que si la finalidad es mejorar la coordinación entre las colectividades oficialistas, la instancia se vuelve necesaria.

Así, mientras La Moneda aún no oficializa la convocatoria, en el oficialismo recalcan que concretar esta instancia es fundamental para cerrar el ciclo con una señal clara de unidad política.