Se trata del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para eliminar este tipo de conductas en el ámbito laboral, tanto público como privado. El acuerdo pasa ahora al Senado, para seguir con su tramitación. Diputados valoraron la votación y pusieron en relieve el proyecto de Ley Karin, que busca prevenir, investigar y sanciona el acoso laboral.

Por 119 votos a favor, 7 en contra y 15 abstenciones, la Cámara de Diputados respaldó el Convenio 190 de la OIT, sobre la violencia y el acoso laboral, siendo despachado al Senado.

El Convenio 190 y la Recomendación 206 de OIT surgieron desde un ámbito tripartito, entre los estados, trabajadores y empleadores, según destaca el sitio web de la Cámara.

Se trata de las primeras normas internacionales que proporcionan un marco común para prevenir, remediar y eliminar la violencia y el acoso en el mundo del trabajo, donde incluye la violencia y el acoso por razón de género.

Específicamente, busca “proteger los derechos laborales y promover un entorno de trabajo seguro y sin riesgos para todos los trabajadores”.

El tratado ya se encuentra vigente con la adhesión de 20 países. Entre ellos, Argentina, Ecuador, Uruguay y Perú.

El texto es vinculante para los Estados, en el sentido de disponer medidas legislativas nacionales, convenios colectivos u otras prácticas para ampliar y adaptar medidas existentes de seguridad y salud en el trabajo.

El Convenio 190 de la OIT

El Convenio 190 de la OIT define la violencia y acoso en el trabajo como el conjunto de comportamientos o prácticas inaceptables, o de amenazas de tales comportamientos y prácticas.

Estas pueden manifestarse una sola vez o de manera repetida. Su objetivo es causar o ser susceptibles de causar un daño físico, psicológico, sexual o económico. Incluye la violencia y el acoso por razón de género dirigido contra las personas por razón de sexo o género.

El convenio señala que la violencia y el acoso pueden incluirse en la legislación nacional como concepto único o por separado.

Su aplicación alcanzará a todas y todos los trabajadores, públicos y privados; de economías formales e informales; y de zonas rurales o urbanas.

Asimismo, se aplicará en obra, faena o en el lugar de trabajo; y en lugares públicos y privados, cuando son un lugar de trabajo, donde se les paga, efectúan el descanso o colación, así como en instalaciones sanitarias, de aseo y vestimenta, en viajes, desplazamientos y eventos o actividades de formación relacionadas con el trabajo, entre otros ámbitos.

Diputados apuntaron a la Ley Karin sobre acoso laboral

En su mayoría, los parlamentarios consideraron que adherir a este Convenio es un “avance civilizatorio” para el derecho de las y los trabajadores.

En ese sentido, coincidieron en que las cifras son alarmantes en Chile respecto a la violencia y acoso. Esto, según señalaron, tiene consecuencias en la salud física y mental de las personas, que incluso se han suicidado por dicho hostigamiento laboral.

En tal sentido, destacaron el proyecto de Ley Karin, que modifica el Código del Trabajo en materia de prevención, investigación y sanciones del acoso laboral. La propuesta contó con 12 mil firmas para su presentación.

A su vez, relevaron que la mayoría de casos afecta a las mujeres y las denuncias son desestimadas.

Sin embargo, algunos diputados republicanos manifestaron su rechazo al convenio porque es una intromisión de organismos extranjeros a la soberanía nacional. Por lo tanto, plantearon que legislar para terminar con el acoso laboral le corresponde al Gobierno y al Parlamento.

“Hace un tiempo presenté un proyecto de ley que busca mejorar la legislación hoy aplicable en materia de prevención, investigación y sanción del acoso laboral, proyecto de ley que hemos denominado Ley Karin, esto en homenaje a Karin Salgado”, señaló la diputada Érika Olivera.

“Su familia ha emprendido una tarea de concientizar sobre el acoso laboral y la importancia de eliminar todo tipo de violencia en el trabajo, porque quienes viven situaciones de acoso laboral muchas veces se ven obligados a callar y continuar trabajando, soportando los abusos de sus jefes e incluso de sus mismos compañeros de trabajo”, agregó.

En esa línea, la diputada Marcela Riquelme destacó que “la importancia de este convenio no es solo una importancia normativa, este convenio se va a hacer carne y se va a hacer ley efectivamente, no solo por nuestra aprobación, sino que a través de proyectos como la Ley Karin”.

“La Ley Karin ha tenido un apoyo ciudadano, 12 mil firmas se juntaron para apoyar dicho proyecto de ley y lo curioso de esto, es que la mayoría de las mujeres afectadas por este tipo de violencia, lo son en el área de la salud”, resaltó.

La hermana de la TENS de Chillán, cuyo caso dio origen al proyecto de Ley Karin, Claudia Salgado, valoró por su parte el apoyo a la iniciativa, tanto de parlamentarios del oficialismo, como de oposición.

“Agradezco y valoro la votación del Convenio 190, por lo necesario que es para el tema del acoso laboral y el maltrato”, destacó.

Así también, mostró su confianza en que la Ley Karin pueda ser aprobada prontamente en el Congreso.

“Tengo la confianza que la ley pueda ser votada lo más prontamente y ser aprobada, no solo en la Cámara, sino también en el Senado. Es un anhelo no solo mío como familia, que hemos querido concientizar sobre este tema humano, de transversalidad y humanidad para todos los trabajadores de nuestro país, para que ir a trabajar no sea más una tortura y hacer visible, lo invisible”, sentenció Claudia Salgado.