El otrora miembro de la Convención Constitucional Rodrigo Rojas Vade se encuentra internado en riesgo vital en el Hospital de Melipilla tras ser hallado maniatado inconsciente y rociado en acelerante en la caletera de la autopista, a la altura del kilómetro 59 de la Ruta 78, en el sector que divide Pomaire y Melipilla, Región Metropolitana.
De acuerdo con los antecedentes preliminares, en el sitio del suceso permanece el vehículo Citroën C3 color azul, en el que se habría movilizado la víctima, quien actualmente se desempeña como conductor de aplicaciones móviles. Según pudo recabar La Radio en el lugar, Rojas Vade presentaba lesiones de carácter grave, aparentemente producto de diversos golpes, además estaba rociado en bencina. En este contexto, particulares lo hallaron inconsciente en la caletera de la Ruta 78, en un sector de características rurales.
El ex activista político, que alcanzó notoriedad durante el estallido social y el primer proceso constitucional, se encuentra bajo coma inducido en el Hospital San José de Melipilla.
El procedimiento está a cargo del equipo ECOH de la Fiscalía. Mientras que en el lugar donde encontraron a Rojas Vade se constituyó personal de Carabineros para resguardar el sitio del suceso y efectuar las primeras diligencias.
La Fiscalía ECOH RM precisó que “se traslada a Melipilla tras reportarse el hallazgo de una persona maniatada al costado de una autopista. La víctima permanece internada en el Hospital San José de Melipilla en riesgo vital“. En tanto, la Policía de Investigaciones (PDI), que asumió la indagatoria, anunció que entregará una vocería desde el centro asistencial a las 06.00 horas de este jueves.
Rodrigo Rojas Vade y su polémica
Recordemos que Rodrigo Rojas Vade renunció a la Convención Constitucional el 11 de marzo de 2022 en el contexto de las revelaciones sobre su supuesta enfermedad. Durante el estallido social, ganó notoriedad por participar en las manifestaciones con los catéteres que utilizaba, afirmando que estaba bajo tratamiento contra el cáncer.
Y es que, en 2021, confesó: “Quiero decir la verdad porque ya no puedo sostener esto. La enfermedad que yo tengo no es cáncer, es un diagnóstico que no pude reconocer hace ocho años por el estigma de la sociedad”.
La mentira sobre su estado de salud generó una ola de polémicas que envolvió a toda la Convención Constitucional y provocó su renuncia.
Esta situación también lo llevó a enfrentar un proceso judicial, pues había recaudado significativas sumas de dinero mediante donaciones destinadas a tratar su supuesta enfermedad. Finalmente, recibió una condena por el delito de estafa.
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