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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Investigación militar preliminar revela que Estados Unidos destruyó una escuela en Irán con un misil Tomahawk, dejando 175 muertos, mayoritariamente niñas. El ataque, catalogado como crimen de guerra, ocurrió el 28 de febrero. Se identificó que se utilizó información errada para el objetivo, una base iraní cercana al colegio. La escuela se separó del cuartel en 2016, pero viejos datos llevaron al trágico error.

Una investigación militar preliminar indicó que Estados Unidos destruyó una escuela en Irán por medio de un misil Tomahawk, en uno de los ataques más fustigados en el marco del actual conflicto. Aquel hecho dejó 175 muertos, en su mayoría niñas.

La destrucción de la primaria Shajarah Tayyebeh ocurrió el pasado 28 de febrero, y la ofensiva fue catalogada como un crimen de guerra.

Las indagatorias iniciales indicaron que Estados Unidos utilizó información errónea para llevar a cabo el ataque. El objetivo era una base iraní que se ubicaba muy cerca del establecimiento educativo.

“Oficiales del Comando Central de Estados Unidos crearon las coordenadas del objetivo para el ataque utilizando datos desactualizados proporcionados por la Agencia de Inteligencia de Defensa, dijeron personas informadas sobre la investigación”, precisó The New York Times.

Por ahora, precisaron fuentes al interior del Pentagóno al citado medio, queda resolver quién entregó los datos errados para llevar a cabo la operación, en el primer día de ataques de EEUU e Israel contra el régimen islámico.

Según el medio estadounidense, antiguamente el recinto educativo formaba parte de un complejo de edificios donde se encontraba una central de la Guardia Revolucionaria, en la ciudad de Minab, que sí era el objetivo de los misiles de Washington.

No obstante, la escuela había sido separada de aquel cuartel en 2016. Imágenes satelitales, a las que habían tenido acceso, revelaban que en el sector existía un muro delimitador.

“Los investigadores aún no comprenden completamente cómo los datos desactualizados fueron enviados al Comando Central ni si la Agencia de Inteligencia de Defensa contaba con información actualizada”, detallaron.

Hay el momento ninguna agencia estadounidense, o funcionario oficial del Pentágono, ha realizado comentarios sobre los errores, aunque se reconoce que existe una “investigación abierta por el caso”.

“Muchos oficiales habrían sido responsables de verificar que los datos fueran correctos, y los oficiales del Comando Central son responsables de revisar la información que reciben de la Agencia de Inteligencia de Defensa u otra agencia de inteligencia. Pero en una situación que evoluciona rápidamente, como los primeros días de una guerra, la información a veces no se verifica”, comentó una fuente anónima.