Construir organizaciones que valoren la maternidad, la paternidad y la conciliación no es solo una buena práctica empresarial.

En los últimos años, Chile ha comenzado a avanzar —aunque lentamente— en reconocer que el trabajo y la vida familiar no pueden seguir funcionando como mundos separados. Conciliar ambos ámbitos no es solo un desafío individual de las familias, sino también una responsabilidad de las organizaciones y del Estado.

En ese proceso, desde la Fundación YoQuieroEstar hemos impulsado activamente cambios normativos que permitan compatibilizar de mejor manera el trabajo con la vida familiar.

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Uno de estos avances concretos es la Ley N° 21.645, que establece la obligación de los empleadores de ofrecer teletrabajo a trabajadores con responsabilidades de cuidado cuando sus funciones lo permitan, además de promover el equilibrio entre la vida laboral y familiar.

La normativa también exige acciones concretas de información, educación y sensibilización sobre la importancia de la conciliación, las que pueden ser desarrolladas directamente por las empresas o a través de los organismos administradores del seguro de la Ley N° 16.744, bajo directrices de la Superintendencia de Seguridad Social.

En la misma línea, la Norma de Carácter General N° 461 de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) ha introducido mayores exigencias de transparencia en materia de adaptabilidad laboral y corresponsabilidad parental.

Las empresas deben reportar información sobre sus tipos de jornada, los pactos de adaptabilidad para personas con responsabilidades familiares y el porcentaje de trabajadores que acceden al teletrabajo, todo ello desagregado por sexo.

Sin embargo, a más de tres años de la entrada en vigencia de la Ley N° 21.645, la falta de difusión y fiscalización por parte de la Inspección del Trabajo resulta evidente.

En este contexto, cobra especial relevancia que la CMF incorpore también información sobre la implementación efectiva de la ley de conciliación de la vida laboral y familiar en los reportes de sostenibilidad mencionados.

Al fin y al cabo, lo que no se mide difícilmente se puede gestionar. La transparencia en estos indicadores no solo permitiría evaluar avances, sino también generar incentivos reales para que las organizaciones adopten prácticas laborales más compatibles con la vida familiar y contribuyan, además, a enfrentar desafíos país como la baja tasa de natalidad.

Desde la Fundación YoQuieroEstar hacemos también un llamado al Congreso y al Ejecutivo a impulsar las gestiones necesarias para avanzar en esta dirección.

Visibilizar a las organizaciones que están liderando este cambio —y también a las que aún no lo hacen— es parte de ese esfuerzo. Reconocer a quienes avanzan en conciliación laboral y corresponsabilidad permite generar referentes positivos y acelerar las transformaciones culturales que el país necesita.

Porque construir organizaciones que valoren la maternidad, la paternidad y la conciliación no es solo una buena práctica empresarial: es una condición cada vez más necesaria para el bienestar de las familias y el desarrollo sostenible de Chile.

Francisca Ayala Garrido
Verónica Campino García-Huidobro
Jacqueline Deutsch Gakatz
Fundación YoQuieroEstar

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