Señor director:

En el marco del 8M, cabe recordar que desde los años 80 la salmonicultura no solo trajo una industria.

Trajo la posibilidad de autonomía económica para miles de mujeres que antes no tenían la posibilidad de acceder a un trabajo formal, pero que, con determinación implacable, se convirtieron en parte fundamental del tejido productivo regional.

Hoy esta es una de las actividades con mayor presencia femenina en el país: mujeres que accedieron a un trabajo formal y seguro, permitiéndoles ser jefas de hogar, sostener a sus familias y abrir puertas para que otras siguieran el mismo camino.

Pero esta historia también recuerda una tarea pendiente: la presencia no es lo mismo que la paridad de oportunidades.

Si bien el talento se distribuye de manera equivalente, las oportunidades aún no se dan por igual. Persisten brechas asociadas a barreras culturales, sesgos y falta de acceso a redes habilitantes.

Este 8M, conmemoramos historias reales de liderazgo que han transformado al sur.

En el marco de la Mesa de Equidad, hemos generado una alianza como SalmonChile y Mujeres Empresarias para avanzar con decisión hacia lo que falta: más formación y menos barreras para asegurar que el liderazgo del sector refleje, con orgullo, el talento de las mujeres del sur.

Marcela Bravo
Gerenta de Estudios y Proyectos de SalmonChile

Francisca Valdés
Directora de Mujeres Empresarias