La Unión Patriótica del Kurdistán (UPK), el segundo gran partido de la región del Kurdistán iraquí, ha anunciado que abandona el gobierno local, declarado ilegal el nuevo Parlamento, y avisado con formar una administración paralela en el estallido de una crisis política a raíz de la puesta en marcha del Legislativo.
El anuncio ha sido realizado por el propio líder de la UPK, Bafel Talabani, hijo del histórico presidente iraquí Yalal Talabani, en un mensaje televisado en el que declara el "fracaso" del actual Gobierno que dirige el presidente Masud Barzani, líder del gran rival histórico del PUK, el Partido Demócrata del Kurdistán (PDK).
El conflicto estalló con la designación, este pasado miércoles, de un nuevo presidente del Parlamento de la región semiautónoma más de dos años después de las últimas elecciones.
La votación fue boicoteada por la UPK pero consiguió celebrarse tras un ajustado quórum obtenido, según el partido, "mediante sobornos, amenazas y presiones psicológicas" para convencer a diputados de pequeñas formaciones e incluso a tres legisladores de la UPK que decidieron romper filas.
Ahora, Talabani ha anunciado que "este gobierno ha fracasado" y que la primera decisión de su partido tras la votación es "la retirada inmediata de este gobierno fallido que se autodenomina Gobierno del Kurdistán".
"Emplearemos toda la fuerza y el poder a nuestro alcance", avisa, "para proporcionar a nuestra gente en Suleimaniya y Halabja todo lo que necesiten". Es tal la influencia de la UPK que ambas zonas son consideradas prácticamente una región al margen.
Los dos partidos han compartido tradicionalmente el poder en la región, uno de los corazones petrolíferos de Irak. El Partido Demócrata del Kurdistán, de un tiempo a esta parte, suele ocupar los cargos de la Presidencia y el de primer ministro, pero la UPK pide mayor participación en los puestos de alto nivel (hasta exigir incluso la mitad de los puestos del gabinete), lo que ha complicado mucho la relación.
Encima existe un juego de alianzas externas que empezó durante la guerra civil que enfrentó a ambos grupos en 1994. Mientras que el Partido Demócrata del Kurdistán recibió ayuda del Gobierno iraquí de Sadam Husein, la UPK encontró en Irán a su mayor aliado; una amistad que perdura hasta ahora.