Este viernes, la administración del presidente estadounidense Donald Trump presentó nuevos diseños de un arco triunfal de 250 pies (unos 76 metros) que busca conmemorar el 250° aniversario de Estados Unidos, un proyecto que ya genera críticas y acciones legales por su posible impacto en uno de los sectores más simbólicos de Washington.
Según informó The Washington Post, las imágenes del proyecto muestran un arco con la inscripción dorada “One Nation Under God”, coronado por una estatua alada de la Libertad y con cuatro leones dorados en su base.
El diseño fue elaborado por la firma Harrison Design y estaría ubicado en Memorial Circle, una rotonda cercana al Arlington National Cemetery y al Lincoln Memorial.
Arco de Trump: monumento superaría a otros arcos históricos
De concretarse, la estructura superaría en tamaño al Arc de Triomphe de París, que mide 164 pies (unos 50 metros).
“Me gustaría que fuera el más grande de todos”, dijo Trump a periodistas en enero, según recogió el medio estadounidense. “Somos la nación más grande y poderosa”.
El proyecto forma parte de una serie de iniciativas impulsadas por el mandatario en su segundo mandato para modificar la infraestructura y algunos espacios simbólicos de la capital estadounidense.
Sin embargo, arquitectos y especialistas en preservación histórica han advertido que el arco —que sería más del doble de la altura aproximada del monumento de 100 pies del Lincoln Memorial— podría alterar la intención de los memoriales existentes y bloquear vistas hacia el cementerio militar.
Los planos fueron presentados por el United States Department of the Interior ante la Commission of Fine Arts, organismo asesor en materia arquitectónica en Washington que deberá revisar la propuesta en los próximos días.
Además, veteranos militares y defensores del patrimonio demandaron a la administración Trump ante tribunales federales para frenar la iniciativa. La organización Public Citizen solicitó suspender el proyecto hasta que obtenga la autorización del Congreso y las revisiones federales correspondientes.
Frente a estas acciones, Trump restó importancia a la demanda. “Están bromeando”, dijo esta semana a la prensa en la Casa Blanca, afirmando que el proyecto “va muy bien” y que los veteranos “deberían apreciarlo”.
La construcción del monumento aún debe superar varias etapas legales y regulatorias antes de poder avanzar.