Santiago Peña, quien continúa como presidente de Paraguay a un día de presentar su renuncia, pidió este viernes una prórroga de al menos 3 días para defenderse ante el juicio político en su contra que lleva a cabo el Congreso del país sudamericano. Esto, tras el escándalo financiero gatillado por la caída de Ueno Bank.
En la víspera, el jefe de Estado había prometido que se presentaría esta jornada y ejercería su “derecho a la defensa” en el juicio político por su relación con la crisis desatada tras el cierre de Ueno Bank. Para esto, estaba citado a las 10:00 horas en el Senado paraguayo, a raíz de la crisis por el cierre de Ueno bank.
Sin embargo, a través de sus redes sociales, el mandatario paraguayo afirmó: “He pedido una prórroga de 72 horas para ejercer mi defensa”.
Como motivo de la solicitud, argumentó: “Me notificaron a las 22:15 con un libelo acusatorio y unas 300 fojas de anexos, y pretenden que responda en menos de 12 horas. Eso no es debido proceso“.
“Voy a exponer mi verdad ante toda la ciudadanía, aunque resulte incómoda para muchos actores políticos. Nunca voy a rehuir mi compromiso con la gente, y menos en los momentos difíciles”, subrayó.
Cabe recordar que el jueves Santiago Peña presentó su renuncia como presidente de Paraguay. Sin embargo, sigue en el cargo ya que el Congreso no consiguió reunir el quórum requerido para votar sobre su dimisión. Esto, a raíz de que representantes del oficialista Partido Colorado -formación del jefe de Estado- abandonaron el hemiciclo.
Todo ello pese a que el oficialismo había anunciado que respaldaría la renuncia del mandatario.
El presidente del Senado, Basilio Núñez, había informado que convocaría a los senadores este viernes para continuar con el juicio político contra Peña, aprobado horas antes por unanimidad por la Cámara de Diputados. Para que prospere la destitución del presidente, se necesita el apoyo de 30 de los 45 miembros de la Cámara Alta.
La destitución no tiene carácter meramente simbólico ni mucho menos: si es cesado, no podrá acceder a la condición de senador vitalicio y perderá la posibilidad de contar con los fueros correspondientes a esa figura.
Es decir, en caso de acusaciones por eventuales delitos, los antecedentes serían remitidos directamente al Ministerio Público, la Fiscalía, y quedaría desprovisto de buena parte de su inmunidad.
La dimisión de Peña ha venido motivada por la intervención del Banco Ueno, cuya enorme crisis de liquidez -que desatado una tormenta financiera y política en Paraguay- ha dejado temporalmente a millones de depositantes, pensionistas entre ellos, sin acceso a su dinero.