A las 19:00 hora local (misma hora que en Chile) los últimos colegios electorales de Brasil comenzaron a cerrar sus puertas para reanudar el recuento de votos en la segunda vuelta electoral.

Tal como detalla O Globo, la mayoría de las escuelas cerró a las 17:00, tal como estaba programado originalmente. Sin embargo, el horario se extendió dos horas más por una orden judicial.

De esta manera, la atención se traslada al Tribunal Superior Electoral (TSE), el cual retomó el escrutinio tras haberlo paralizado seis minutos después del inicio, cuando el recuento alcanzaba el 0,25%.

La campaña de Lula da Silva, actual mandatario y aspirante del Partido de los Trabajadores (PT), había pedido extender el horario de votación para todo el país ante “las incidencias” registradas “en el transporte de votantes” en diversos estados de Brasil.

El PT había denunciado que algunos alcaldes opositores a Lula no habían cumplido con la orden de la Justicia Electoral que obliga a los gestores municipales a disponer de un servicio de transporte municipal a pleno rendimiento, como si fuera un día laboral, y gratuito.

Por su parte, Flávio Bolsonaro -hijo del expresidente Jair Bolsonaro- también se había sumado a la petición para unos pocos estados aunque por las lluvias que han afectado la movilidad de los votantes de algunas regiones.

En la víspera, las encuestas mostraban un escenario muy incierto, con ambos candidatos en empate técnico. Recordemos que en la primera vuelta Bolsonaro se impuso con el 47,03% mientras que Lula obtuvo el 45,26%.