La empresa de inteligencia artificial (IA) estadounidense Anthropic, creadora del chatbot Claude, presentó este lunes su solicitud para salir a la Bolsa de Nueva York y cotizar en el índice tecnológico Nasdaq.
Según un documento presentado ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), el regulador estadounidense, la compañía avanzó en su camino para dirigirse al mercado público, sin que se conozca aún la fecha oficial de su debut bursátil.
Aunque no se conoce cuál será la oferta pública de venta definitiva (IPO, por sus siglas en inglés) se espera que sea una de las mayores de la historia.
Anthropic pide salir a bolsa en Estados Unidos
Según publica hoy The Wall Street Journal (WSJ), Anthropic presentará documentación actualizada en unas dos semanas, una vez que haya recabado opiniones de potenciales inversores sobre la operación, y prevé salir a bolsa la semana del 16 de noviembre.
Hasta entonces, la compañía dirigida por Dario Amodei deberá revelar la valoración a la que aspira y el número de acciones que tiene previsto vender, agrega el diario. Según fuentes citadas por el periódico, la operación podría captar US$100.000 millones o más y situar la valoración de Anthropic entre US$1,5 y US$2 billones.
Hasta ahora, la mayor salida a bolsa de la historia ha sido la de SpaceX, la compañía aeroespacial y de inteligencia artificial de Elon Musk, que recaudó US$75.000 millones en su oferta inicial de junio, cifra que ascendió a unos US$86.000 millones al incluir la opción de compra de acciones adicionales.
Goldman Sachs y Morgan Stanley figuran como los principales bancos coordinadores de la salida a bolsa de Anthropic, según el documento presentado ante la SEC.
Anthropic, que cotizará bajo el símbolo ANT, generó unos ingresos de US$16.300 millones en el primer semestre del año, frente a los US$1.200 millones registrados en el mismo periodo de 2025, y tuvo además una pérdida neta de US$80.700 millones en ese periodo, según el WSJ.
La salida a bolsa se produce en plena expansión de la IA generativa y en medio del debate sobre los riesgos de esta tecnología, la necesidad de establecer salvaguardas para su desarrollo y las dudas sobre la rentabilidad de las enormes inversiones que requiere.
El propio Amodei ha defendido públicamente la necesidad de frenar el desarrollo de los modelos de IA más avanzados y el pasado septiembre, Jason Coxon, investigador de Anthropic especializado en el entrenamiento de modelos de IA, dimitió y alertó de que el rápido avance de esta tecnología podría acabar escapando al control humano.