Tesla y SpaceX, dos de las principales compañías de Elon Musk, podrían fusionarse en una millonaria operación que comienza a tomar fuerza en Wall Street, aunque todavía existen diferencias sobre el precio y las condiciones que permitirían concretarla.
Según informó Reuters , ambas empresas ya conformaron comités especiales para evaluar una eventual integración, una posibilidad que el propio multimillonario calificó como una “buena idea”.
Sin embargo, Musk reconoció que todavía no existe un acuerdo y advirtió que la operación podría no concretarse, pese al optimismo de algunos analistas que anticipan una propuesta durante los próximos meses.
Uno de los principales puntos de discusión es cuánto deberían recibir los accionistas de Tesla a cambio de sus participaciones. Mientras algunos especialistas no esperan una compensación adicional, analistas de JPMorgan y RBC Capital Markets estiman que podrían exigir una prima de entre el 20% y el 35%.
La diferencia es significativa, considerando que Tesla tiene una valoración bursátil cercana a los US$1,5 billones.
¿Por qué Tesla y SpaceX podrían fusionarse?
La operación permitiría integrar los negocios de ambas compañías, especialmente en áreas como inteligencia artificial, conducción autónoma, robótica e infraestructura tecnológica.
Ignacio Mieres, head of research de la aplicación de inversiones XTB, explicó a BioBioChile que la fusión tendría sentido operativo, ya que permitiría compartir proyectos, reducir costos y acceder a financiamiento mediante deuda en mejores condiciones.
La posibilidad también coincide con los positivos resultados trimestrales de SpaceX, que superó las previsiones de ingresos en un 13,2% y registró un beneficio neto de US$4.404 millones, según las cifras entregadas por XTB.
No obstante, Mieres advirtió sobre los desafíos de su negocio de inteligencia artificial, que concentra el 84% de las inversiones de capital de la compañía, pero representa apenas el 15,4% de su beneficio operativo.
El especialista también apuntó al riesgo de un “descuento de holding”, fenómeno que ocurre cuando el mercado valora un conglomerado por debajo de la suma de sus negocios individuales.
Los obstáculos para concretar la operación
Más allá de las diferencias económicas, una eventual fusión necesitaría el respaldo de la mayoría de todas las acciones de Tesla, no solamente de aquellas que participen en la votación.
La integración también podría aumentar el control de Elon Musk sobre el nuevo conglomerado. Actualmente posee cerca del 85% de los derechos de voto de SpaceX y aproximadamente el 20% de Tesla.
De acuerdo con estimaciones citadas por Reuters, la operación podría dejarlo con alrededor del 57% o 58% de los derechos de voto de la empresa resultante.
Por ahora, no existe un acuerdo formal ni condiciones definitivas para la fusión. Los inversionistas seguirán atentos a posibles novedades antes de la junta anual de accionistas de Tesla, programada para el próximo 3 de diciembre.