El estadio Parque de los Príncipes de París, Francia, fue sede de un partidazo entre el PSG y el Barcelona en la tercera fecha de la fase de liga de la UEFA Champions League, con una goleada 4-2 favorable al elenco local.
Eso sí, el esperado duelo estuvo bajo alerta producto de las protestas que desde el pasado sábado tienen lugar en la capital del país galo, tras detonarse un problema por parte de los estudiantes de sectores periféricos, que reclaman austeridad en educación producto de la falta de profesores o los problemas de infraestructura.
Dichos alegatos coincidieron con el rechazo de sindicatos y trabajadores del sector público a los planes presupuestarios del Gobierno para 2027, que contemplan un ajuste de aproximadamente 54 mil millones de euros para reducir el déficit fiscal.
Sin embargo, las marchas derivaron posteriormente en incidentes.
Mientras en países como Chile las suspensiones son pan de cada día en el fútbol, el ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, declaró que el partido se celebraría según lo previsto. Y así fue: no hubo desmanes ni violencia alrededor del cotejo.
El operativo de seguridad que blindó el PSG-Barcelona
El medio inglés TalkSport afirmó que, pese a lo ocurrido, previamente la Policía de París consideró al duelo Paris Saint-Germain vs. Barcelona como de “bajo riesgo” y por lo mismo, protegió los alrededores del estadio Parque de los Príncipes con una amplia “zona de exclusión”.
Requerido por la citada fuente, Julien Laurens declaró poco antes que “ahora hay mucha más calma, es muy seguro ir al Parque de los Príncipes esta noche si eres hincha del PSG, del Barcelona o neutral”.
De hecho, hoy el Lille está jugando ante el Galatasaray su partido en Champions en el Stade Pierre-Mauroy, ubicado a dos horas y media de París.
El elenco visitante, por su parte, solicitó a la UEFA garantías de seguridad para su delegación y sus hinchas en el norte de Francia. Por el momento, el cruce se disputa con absoluta normalidad.