Javier Milei, presidente de Argentina, fue de lleno al choque con el actual gobierno de España, durante un discurso que dio en el Nueva Economía Fórum en Madrid. El mandatario llenó de insultos a Pedro Sánchez, a quien tacho de “dictador y corrupto”.
Asimismo, también llamó a votar a los candidatos de VOX y el Partido Popular, ambos conglomerados de derecha, en las elecciones generales de fines de noviembre.
“España ha sabido acoger a miles de argentinos que escaparon fruto del kirchnerismo, que ustedes padecen regularmente con el impresentable dictador de Pedro Sánchez”, indicó.
Además habló del presidente de gobierno español como un “liberticida”, indicando que: “Acá tienen uno, y a ese lo voy a enfrentar, porque ese les va a arruinar la vida. Los socialistas son corruptos, Pedrito es bien corrupto”.
De acuerdo al medio El Mundo, durante su paso por el foro Milei fue consultado sobre por qué no visitaba oficialmente a Sánchez. Su respuesta fue con más insultos.
“No voy a ir a ver a un delincuente ladrón como Pedro Sánchez, porque no estoy dispuesto a tener que coserme los bolsillos para no salir expoliado”, indicó.
Hasta ahora, el mandatario hispano se ha limitado a responder a través de redes sociales.
Desde que asumió la Presidencia a finales de 2023, Milei ha realizado otros seis viajes a España, en los que se reunió con el líder del partido ultraderechista Vox, Santiago Abascal, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, entre otros políticos derechistas, pero nunca con Sánchez.
En esta ocasión también se reunirá con ambos.
De acuerdo a la agencia EFE, en esta oportunidad Milei habría buscado tener una reunión con el rey español Felipe VI, pero aquello todavía estaría en “veremos”.
El primer viaje fue en mayo de 2024 con motivo de su participación en un evento organizado por Vox, donde tildó a Sánchez de “calaña” y llamó “corrupta” a su esposa, Begoña Gómez.
Aquellas declaraciones derivaron en un incidente diplomático, con el llamado a consultas de la embajadora de España en Buenos Aires y el nombramiento de un nuevo embajador cinco meses después.