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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Apple celebró una cena de despedida para Tim Cook, quien pasará de CEO a presidente ejecutivo el 1 de septiembre. Bajo su liderazgo, la compañía pasó de valer 350 mil millones de dólares a 4 billones, con ingresos y utilidades cuadruplicados. A pesar de no inventar el iPhone, Cook lo convirtió en un fenómeno de masas. Su sucesor, John Ternus, asumirá con desafíos como la escasez de chips y la fuga de talento. El evento de presentación de nuevos productos el 9 de septiembre será su primera gran prueba.

El 23 de agosto pasado, Apple le organizó a Tim Cook una cena de despedida en su campus de Cupertino: horas de tributos de ejecutivos actuales y pasados, palabras de Laurene Powell Jobs y una actuación de su banda de rock favorita, OneRepublic. Cualquiera diría que se trataba de un funeral corporativo.

Pero estaba lejos de serlo. Este 1 de septiembre, cuando Tim Cook deje oficialmente el cargo de CEO de Apple, no desaparecerá de la empresa: pasará a ser presidente ejecutivo, seguirá lidiando con Donald Trump y con Pekín, y ya le avisó a su sucesor que estará disponible “para cualquier tarea” que este considere necesaria, según reporta Bloomberg.

Como despedida, esta fue bastante tibia.

Quince años fabricando dinero sin la varita mágica de Jobs

Cuando Cook heredó el trono en agosto de 2011, tras la muerte de Steve Jobs, medio Silicon Valley pronosticaba el ocaso de la compañía. Larry Ellison, cofundador de Oracle, llegó a asegurar que Apple “nunca volvería a ser la misma”, recuerda el columnista Matthew Lynn en el Washington Post.

Se equivocaron. Bajo su gestión, Apple pasó de valer 350 mil millones de dólares a 4 billones, nos recuerda el New York Times. Los ingresos y las utilidades se cuadruplicaron. El hito del primer billón llegó en 2018, empujado por un iPhone rediseñado con reconocimiento facial, pantalla completa y un precio inédito de mil dólares; el segundo llegó en plena pandemia de 2020, cuando el trabajo remoto disparó las compras de Mac e iPad.

Valoración de Mercado de Apple
The New York Times

Cook no inventó el iPhone, pero sí lo convirtió en un fenómeno de masas: cuando asumió, Apple vendía 72 millones de unidades al año. Dos años después, un acuerdo con China Mobile ayudó a que, para fines de ese año, ya vendiera más del doble, consolidando a China como su segundo mercado más importante, detalla el mismo reportaje. A eso hay que sumarle AirPods, Apple Watch, Apple Pay y cómo no, Apple Music, un negocio de servicios que hoy factura más de lo que facturaba toda la compañía cuando Cook tomó el mando, apunta Bloomberg.

Y como si hubiera querido despedirse a lo grande, en su última llamada de resultados como CEO este pasado 30 de julio, Apple reportó ingresos por 109.420 millones de dólares (+16%) y utilidades de 29.790 millones (+27%), superando las expectativas de Wall Street pese a la escasez global de chips de memoria que ya la obligó a subir los precios de Mac e iPad, informa el Washington Post.

Lynn tiene una teoría que haría retorcerse a cualquier fanático de la manzana: que fue Cook y no Jobs el verdadero genio de Apple. Su argumento es que la historia industrial está llena de empresas que colapsaron cuando su fundador visionario se fue —como Douglas Aircraft, Polaroid y Digital Equipment— mientras que ninguna logró lo que Cook hizo con Apple. Convertirla en un gigante centenario del capitalismo global.

El precio de la estabilidad: la fiesta de la IA a la que no llegó

Aunque claro, toda gestión tiene su lado B. El periodista Andrew Cunningham, que ha cubierto a Apple durante toda la era Cook, describe su legado de hardware como una serie de “extensiones” de los productos de Jobs —AirPods, Apple Watch, HomePod— más que categorías nuevas capaces de cambiar una industria, según su análisis en Ars Technica. El único gran salto “a lo Jobs” que intentó, el Vision Pro, terminó siendo un fracaso comercial, hundido por su precio de 3.499 dólares y lo incómodo de usarlo en público.

Pero la asignatura realmente pendiente tiene nombre y apellido: inteligencia artificial. Tras el estallido de ChatGPT a fines de 2022, Apple intentó construir sus propios modelos de lenguaje, hizo fichajes de ensueño y evaluó comprar startups del rubro, pero su Apple Intelligence tropezó y nunca concretó una adquisición relevante, prosigue Bloomberg. Cook terminó removiendo al jefe de IA de la compañía y reasignando a quien lideraba Siri.

El año pasado, tras fracasar con tecnología propia, Apple optó por pagarle a Google para usar Gemini como base de la nueva Siri, una decisión que frustró a buena parte de su equipo interno de modelos de lenguaje —incluido su jefe— y aceleró la fuga de cerebros hacia empleos mejor pagados, según la misma fuente. La apuesta se juega ahora, en septiembre, con el despliegue completo de la nueva “Siri con IA”, pensada para competir con ChatGPT y cuyas primeras reseñas -por ahora- son positivas.

Entra Ternus: el nadador que terminó diseñando el iPhone

El heredero es Cook es John Ternus, tiene 51 años y una biografía que sorprende por lo poco predecible. Antes de convertirse en el próximo CEO de Apple, fue campeón universitario de natación en la Universidad de Pensilvania, donde ganó los 50 metros libres y los 200 metros combinados en 1994, y quedó como el deportista histórico con más participaciones en el equipo principal de su casa de estudios, reconstruyó Fortune.

Tras graduarse en ingeniería mecánica en 1997, trabajó cuatro años en Virtual Research Systems, una startup de realidad virtual de los noventa —una experiencia que, con los años, resultaría premonitoria para su rol en el proyecto Vision Pro—. Ingresó a Apple en 2001, al equipo de diseño de producto, donde partió trabajando en monitores externos para Mac, cuenta la misma nota.

John Ternus | FirstPost
John Ternus | FirstPost

De ahí en más escaló peldaño a peldaño: vicepresidente de ingeniería de hardware en 2013 (a cargo de AirPods, Mac e iPad), responsable del hardware del iPhone desde 2020, y vicepresidente senior desde 2021, cuando Dan Riccio dejó el cargo para enfocarse de lleno en el Vision Pro. El periodista Mark Gurman lo describe como carismático, querido por los fanáticos de Apple y de entera confianza de Cook, quien le fue delegando cada vez más decisiones sobre hojas de ruta y estrategia de producto, más allá de lo puramente técnico.

En una reunión con todo el personal, Cook fue tajante sobre su elección: “no hay nadie en este planeta en quien confíe más para liderar Apple hacia el futuro que John”, afirmó, según registró Bloomberg.

Una bandeja de entrada repleta de problemas

Ternus llega con menos experiencia en las áreas que no son ingeniería —finanzas, legal, relaciones de gobierno—, por lo que deberá apoyarse fuerte en el resto de la plana ejecutiva: el jefe de operaciones Sabih Khan, el jefe de finanzas Kevan Parekh y el jefe de servicios Eddy Cue asumirán roles más protagónicos, adelanta Bloomberg.

Los frentes abiertos no son pocos. Está la escasez de chips de memoria debido a la alta demanda de la IA, que la compañía espera que continúe al menos durante el próximo año. Está la desaceleración del negocio de servicios, que Apple atribuye a la caída en compras de videojuegos frente al avance de TikTok, sumada a la presión regulatoria europea que la obliga a permitir tiendas de aplicaciones independientes y bajar sus comisiones.

Y está, sobre todo, la fuga de talento. Apple demandó a OpenAI, la firma a cargo de ChatGPT, por presunto robo de secretos comerciales, después de que cientos de sus exingenieros de hardware terminaran trabajando ahí. En junio, Paul Meade, el ejecutivo a cargo de la división de anteojos inteligentes y realidad mixta de Apple, renunció para irse a OpenAI, molesto por la reorganización que trajo consigo la llegada de Ternus. Poco después, Apple dejó caer la bomba y despidió a trabajadores de esa misma división —incluido personal de seguridad, audio, integración con Siri y testeo del sistema operativo del Vision Pro— reconstruyó Bloomberg.

El propio Johny Srouji, el jefe de hardware de 61 años que absorbió buena parte de las funciones que dejó Ternus, ya le había confesado a Cook que consideraba seriamente irse; aceptó quedarse solo para ayudar en la transición, y quienes lo conocen creen que se marchará en uno o dos años más. Cerca de la mitad de la plana ejecutiva de Apple podría dejar la compañía en los próximos años, estima la publicación.

El lanzamiento que lo estrena todo

La primera gran prueba de Ternus llegará este 9 de septiembre, cuando presida el evento de productos más importante del año, con el primer iPhone plegable de la historia de la compañía, un dispositivo del tamaño de un pasaporte, que se abre hasta convertirse en una pantalla similar a la de un iPad pequeño. Eso además de los nuevos iPhone 18 Pro y Pro Max, confirmó Bloomberg. Curiosamente, será la primera vez en 15 años que Cook no sea protagonista del evento: esta vez mirará (¿o supervisará?) todo desde la primera fila.

Más adelante vienen anteojos inteligentes, un sistema de seguridad para el hogar, una pantalla capaz de reconocer quién le habla y hasta un colgante con cámara. El futuro del Vision Pro, en cambio, pende de un hilo: Ternus nunca fue un convencido del casco —lo encontraba pesado y caro— y estaría dispuesto a abandonar por completo la categoría si los dispositivos para la cabeza no logran despegar.

Una salida que no es salida

Todo en esta transición apunta a la gradualidad. A diferencia de Cook, que jamás ocupó la oficina de Jobs y la dejó cerrada y a oscuras en el viejo campus de Infinite Loop, Ternus sí usará la oficina que Cook tenía en Apple Park. Ambos han sido casi inseparables en actos públicos este año —hasta aparecieron con outfits casi idénticos en el estreno de la última temporada de “Ted Lasso”, una de las producciones estrellas de Apple TV— y Cook seguirá siendo la cara de la empresa ante interlocutores especialmente difíciles como Trump y el gobierno de China.

Pero no todos los traspasos graduales de este estilo terminan bien. En Disney, Bob Iger se quedó como asesor tras dejar el cargo, chocando de inmediato con su sucesor elegido a dedo, Bob Chapek, y terminó volviendo como CEO ya a sus 70 años. Marc Benioff, de Salesforce, probó dos veces esquemas de co-CEOs pensados como sucesión y ambos lo abandonaron. El modelo que sí funcionó, y al que más se compara la dupla Cook-Ternus según cercanos a la empresa, es el de Amazon: Jeff Bezos como presidente ejecutivo dedicado a otros intereses, mientras Andy Jassy controla el día a día.

Un detalle no menor: Apple publicó hace poco un aviso de trabajo buscando un guardaespaldas ejecutivo capaz de caminar “varios kilómetros seguidos en entornos agrestes”. El aviso no menciona a Cook, pero es difícil pensar en otro destinatario: él mismo ha hablado de su amor por el montañismo y de sus planes de practicarlo más en el retiro. Ternus, en cambio, prefiere el ciclismo y las carreras de autos, aunque probablemente no tardará mucho en descubrir que su nuevo cargo no le dejará demasiado tiempo libre para ninguna de las dos cosas.

Cook, eso sí, ya avisó que Apple seguirá siendo su prioridad número uno, “porque no puedo imaginarlo de otra forma”. En el fondo, esa frase resume bien esta sucesión: en Apple, aparentemente, hasta jubilarse significa sólo cambiarse de escritorio.

Esta nota fue investigada en forma humana y redactada con asistencia de Claude, el servicio IA de Anthropic. Se tomó como fuente una recopilación de artículos seleccionados por el autor, se indicó a Claude la estructura y los puntos fuertes que debía tener el artículo, para luego proceder a redactarlo. El autor revisó la nota, hizo correcciones y aprobó el contenido.