BMW (sigla de Bayerische Motoren Werke Aktiengesellschaft), el icónico fabricante germano automotriz, prevé recortar 8.000 puestos de empleo hasta fin de 2027.
El plan de despidos comenzará a implementarse desde octubre de 2026 y está previsto que concluya a finales del próximo años.
Está dirigido a todos los empleados de Alemania que no participen directamente en la producción, es decir, se orienta a los trabajadores de oficina. Alrededor de 84.000 de los 154.000 empleados de la empresa trabajan en Alemania.
BMW ofrecerá a casi la mitad de su personal en ese país la posibilidad de acogerse a un plan de salidas voluntarias, con el objetivo de alcanzar un recorte de 8.000 empleos.
Sector del automóvil alemán, en crisis
Con sede en Múnich, BMW es el último gran fabricante de automóviles alemán en llevar a cabo un importante programa de recortes de plantilla, tras una serie de recortes en Volkswagen, Mercedes, Audi y Porsche.
Todo el sector automovilístico alemán, uno de los pilares de la mayor economía de Europa, está sufriendo una caída en el crucial mercado chino, en un contexto de fuerte aumento de la competencia interna. Los aranceles estadounidenses y la crisis en Oriente Medio han agravado las dificultades.
Volkswagen ha sido de los principales afectados de la crisis del motor alemán. Si bien ya contemplaban 100 mil despidos e incluso el cierre de fábricas, el semanario Sipegel reveló que el consejero delegado del grupo, Oliver Blume, considera que los recortes deberían ser de 150 mil personas.
Actualmente, la compañía opera unas 660 mil personas en todo el mundo y planea reducir su capacidad de producción hasta 9 millones de vehículos anuales, a la vez que reducirá paulatinamente su oferta de modelos en un 50%, para enfocarse en los segmentos más atractivos.