Este miércoles Arabia Saudita afirmó haber frustrado un ataque con dron lanzado por los hutíes del Yemen contra la ciudad santa de La Meca. Los rebeldes calificaron la acusación como “una mentira reiterada”.
Turki al Maliki, portavoz militar saudí, indicó mediante un comunicado que sus Fuerzas Armadas “interceptaron y destruyeron un dron hostil lanzado por la milicia terrorista hutí antes de que entrara en el área del espacio aéreo” de La Meca.
El vocero castrense agregó que los hutíes buscaban “aterrorizar a los peregrinos que visitan la Mezquita Sagrada” y herir “los sentimientos de millones de musulmanes”.
A su vez, aseveró que Arabia Saudita “no dudará” en tomar “las medidas necesarias y disuasorias” contra el grupo rebelde aliado de Irán y que desde 2014 controla Saná, la capital yemení.
Al respecto, Mohammed al-Farah, miembro del buró político de los hutíes, calificó las afirmaciones de Arabia Saudita como “una mentira absoluta”, agregando que “no tienen base” en los hechos.
En una declaración enviada a la agencia yemení Saba, el dirigente de los rebeldes dijo que Riad busca apoyo externo “intentando movilizar a los musulmanes a través de la falsa afirmación de que La Meca fue el objetivo”.
Por su parte, el Ministerio de Asuntos Exteriores del Yemen condenó el intento de las fuerzas hutíes de atacar La Meca con un dron, según consigna Al Jazeera.
El ministerio calificó el intento como una “violación flagrante” de la soberanía saudita y una agresión “contra la santidad” de la ciudad más sagrada del islam.
Arabia Saudita ya había advertido el martes que respondería “con firmeza” a los recientes ataques con misiles y drones llevados a cabo por los hutíes que dejaron 13 civiles heridos al sur de la monarquía árabe.
La coalición liderada por Riad, que respalda al gobierno internacionalmente reconocido del Yemen, indicó que los ataques hutíes contra Khamis Mushait, Abha y Taif causaron heridos de grado menor a moderado, dañando siete casas y dos vehículos.
En medio de la escalada, la infraestructura energética saudita, el mayor productor de petróleo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), también está siendo amenazada por los insurgentes chiíes.