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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Grupo Banco Mundial designó a Michael Kremer, premio Nobel de Economía 2019, como su nuevo economista jefe y vicepresidente sénior de Economía del Desarrollo a partir del 1 de octubre. Kremer, reconocido por su enfoque innovador en la lucha contra la pobreza a través de investigaciones rigurosas, dirigirá programas que han beneficiado a millones de personas, desde mejorar acceso a vacunas hasta apoyar a agricultores.

El Grupo Banco Mundial anunció este miércoles el nombramiento de Michael Kremer, premio nobel de economía en 2019 y reputado investigador centrado en aliviar la pobreza, como su nuevo economista jefe y vicepresidente sénior de Economía del Desarrollo, cargos que comenzará a desempeñar a partir del próximo 1 de octubre.

“Kremer es reconocido no solo por abordar problemas del mundo real mediante soluciones innovadoras basadas en investigaciones rigurosas, sino también por transformar sus hallazgos en programas que han llegado a cientos de millones de personas, abarcando desde la ampliación del acceso a vacunas y programas de salud escolar hasta el apoyo a pequeños agricultores”, explicó la entidad en un comunicado.

Doctorado en Economía por Harvard y actual director del Development Innovation Lab (Laboratorio de Innovación para el Desarrollo) de la Universidad de Chicago, Kremer, de 61 años, recibió junto a Esther Duflo y Abhijit Banerjee el Premio Nobel de Economía en 2019 por su “enfoque experimental para aliviar la pobreza mundial”.

“Los desafíos que tenemos por delante son enormes: crear empleos a gran escala, movilizar el capital privado necesario para financiar el desarrollo y garantizar que las personas cuenten con la salud, la educación y otros servicios que necesitan para prosperar”, explicó Kremer en el mismo comunicado.

“Al mismo tiempo, las nuevas tecnologías generan grandes oportunidades para impulsar el crecimiento y el bienestar humano. Los datos, la evidencia y la investigación pueden ayudar a las empresas y a los gobiernos a afrontar tanto los desafíos como las oportunidades”, concluyó.