Este miércoles, el Gobierno presentó detalles del proyecto de ley de Reforma al Mercado de Capitales y Financiamiento de la Casa Propia, enfatizando que, entre varios aspectos, busca facilitar el acceso a la vivienda.
En términos generales, la iniciativa busca ampliar las alternativas de financiamiento para las familias, junto con modernizar la regulación del mercado financiero.
Para quienes buscan la casa propia, se creará un Ahorro Voluntario para la Vivienda (AVV), cuenta destinada exclusivamente a reunir parte del pie requerido para adquirir una primera vivienda, ya sea nueva o usada.
Conforme a una minuta informativa difundida por el Ejecutivo, el mecanismo establece que las personas deberán ahorrar durante al menos 30 meses y reunir un monto equivalente al 7% del valor de la vivienda.
A ese ahorro, el Estado sumaría un aporte equivalente al 3%, permitiendo completar el pie requerido para acceder al financiamiento hipotecario.
El beneficio estaría dirigido a la compra de una primera vivienda de hasta 6.000 UF, se precisó.
Al respecto, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, afirmó que la idea es ayudar a los chilenos -y en especial a los más jóvenes- a concretar el ser propietarios de su hogar. Las dificultades actuales, mencionó, también tendrían injerencia en la baja natalidad existente en el país.
La reforma, explicó, “coexistirá con las otras políticas que sigue el Gobierno desde el Ministerio de Vivienda. No las viene a reemplazar, más bien se complementan y se potencian, y eso es fundamental”, dijo el jefe de las arcas fiscales.
El proyecto también contempla la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (FONAVI), que sería administrado por BancoEstado y al que el Estado podría aportar hasta US$2.000 millones, considerando un aporte inicial de US$500 millones.
El fondo podrá adquirir créditos hipotecarios mediante procedimientos competitivos, priorizando aquellos destinados a la primera vivienda y considerando propiedades de hasta 6.000 UF.
Según la propuesta, la compra de estos créditos permitiría “movilizar recursos y aumentar la liquidez y capacidad de financiamiento del mercado hipotecario”, con el objetivo de generar condiciones para acceder a tasas de interés más convenientes.
APV
Otra de las medidas consideradas en el proyecto apunta al ahorro previsional voluntario (APV).
El proyecto eleva de 6 a 8 UTM anuales el tope de la bonificación fiscal asociada al Régimen A del APV.
El Gobierno planteó que esta modificación permite actualizar un parámetro que se mantiene sin cambios desde 2008.
En términos generales, la reforma busca ampliar las fuentes de financiamiento disponibles para las familias, emprendedores y empresas, además de actualizar normas del mercado de capitales para adecuarlas a la evolución del sistema financiero.
Beneficios para las empresas
La reforma también propone más acceso a capital para empresas de distintos tamaños, concretando “más caminos para que puedan levantar recursos mediante bonos, fondos, capital de riesgo y el mercado bursátil”.
Asimismo, moderniza procedimientos creados para un mercado distinto al actual, buscando reducir trámites y costos; “y aplicar reglas acordes con las características y riesgos de cada actividad”.
“En concreto, con la reforma se definirán procesos más simples y digitales, regulación adaptada a los riesgos y reglas actualizadas para el funcionamiento del mercado financiero”, explicó el Gobierno en su minuta informativa.
Otro punto de la reforma se titula “Chile como centro financiero regional”, ámbito que busca reducir barreras para atraer financiamiento, facilitar inversiones, internacionales y desarrollar desde Chile servicios financieros para clientes extranjeros.
En simple, se buscará crear nuevas fuentes de financiamiento, más herramientas para desarrollar servicios financieros desde Chile y una modernización de instrumentos utilizados por los principales actores del mercado.
Por último, desde el Gobierno remarcaron que la reforma actúa sobre distintas etapas del financiamiento: “ayuda a construir el ahorro para el pie de una primera vivienda, busca ampliar los recursos disponibles para créditos hipotecarios, abre nuevas alternativas para que empresas obtengan capital y actualiza reglas y procesos para que esos recursos puedan movilizarse con mayor facilidad”.