La Enap reveló los montos finales de las variaciones estimadas de los precios de las bencinas y el diésel, justo en la semana previa a las Fiestas Patrias.
Tanto la gasolina de 93 y 97 octanos subirán 35 pesos por litro ($/lt) desde este jueves 10 de septiembre, mientras que el diésel tendrá un incremento más fuerte, de 89$/lt.
El GLP de uso vehicular, por su parte, bajará 6,1$/lt.
Estos nuevos incrementos en las gasolinas fueron adelantados esta jornada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien en conversación con Radio Bío Bío dijo proyectar subidas en el orden de $30 y $80 en gasolinas y diésel, respectivamente.
Los cambios regirán desde este jueves y durante las próximas tres semanas. El próximo informe de precios estimados de la Enap será publicado el miércoles 30 de septiembre.
Cambios en los combustibles a partir del 10 de septiembre:
Gasolina de 93: +35,0$/lt.
Gasolina de 97: +35,0$/lt.
Kerosene (parafina): 00,0$/lt.
Diésel: +89,0$/lt.
GLP Vehicular: -6,1$/lt.
La Enap recalcó en su reporte que “no fija ni regula los precios de los combustibles en el mercado chileno”, sino que son las compañías distribuidoras “las que fijan de manera autónoma el precio final de venta a sus clientes”.
Suben nuevamente los combustibles
Desde fines de mayo que las bencinas y el diésel venían registrando importantes bajas. Sin embargo, en julio la situación dio un giro tras el recrudecimiento de los ataques entre Estados Unidos e Irán, que elevó los precios del petróleo.
Con esto, ya se cumplen tres ocasiones seguidas de alzas. Sin embargo, el ministro Quiroz dijo a fines de agosto que -a esa altura- faltaba por traspasar unos $200 pesos al diésel, que estaba presentando más presión a nivel internacional por los ataques a refinerías en Rusia y Medio Oriente.
Por ello, adelantaba una nueva y fuerte alza, que es la que se confirma hoy, pero también “muy probablemente” otra de mantenerse el panorama internacional.
Hoy, el Banco Central afirmó que el incremento en los precios de los combustibles forma parte de los factores que han llevado al debilitamiento de la economía nacional.
Durante el segundo trimestre, los datos reflejaron una mayor debilidad de la demanda, acompañada por un deterioro del mercado laboral y los indicadores de confianza, a lo que se sumó el impacto del encarecimiento de las bencinas, afectando los ingresos de empresas y hogares. También el sistema frontal sumó presión a la actividad.
Con todo, el organismo encargado de la estabilidad del peso prevé una recuperación desde 2027, principalmente por el aumento de la inversión proyectado tras la aprobación de la Ley de Reconstrucción.
A su vez, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de agosto, que varió un 0,6% mensual y dejó la cifra anual en el 4,1%, se vio también presionado por los precios del combustible.