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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Nicaragua cierra su embajada en República Dominicana en medio de tensiones, tras el llamado a consultas de la embajadora dominicana en Managua. La Asamblea Nacional nicaragüense aprobó reformas constitucionales para fortalecer el poder de Ortega y Murillo, generando preocupación en Costa Rica. Las tensiones escalan entre los países, con críticas del Gobierno dominicano a declaraciones de Ortega sobre elecciones.

Nicaragua cerró su embajada en República Dominicana en medio de recientes tensiones entre ambos países centroamericanos debido a una reforma impulsada por el líder del régimen nicaragüense, Daniel Ortega.

El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano informó este miércoles, mediante un comunicado, haber tomado nota de la decisión del Gobierno nicaragüense de cerrar su legación en Santo Domingo.

“Cabe recordar que el pasado 23 de julio del año en curso, el Gobierno dominicano llamó a consultas a su embajadora acreditada en Managua”, señaló República Dominicana. “Desde entonces, la embajada dominicana se mantiene a nivel de encargado de negocios interino”, agregó.

“La República Dominicana continuará dando seguimiento a la evolución de las relaciones bilaterales, conforme a los canales y prácticas establecidos en el ámbito diplomático”, cerró.

Si bien no se entregaron mayores detalles al respecto, el pasado jueves el régimen de Ortega y su esposa, Rosario Murillo, expresó su rechazo a la “injerencia de otros (países) en nuestros propios asuntos”.

Lo anterior, en respuesta a una nota oficial publicada por Costa Rica para expresar su preocupación por el “continuo deterioro democrático” en Nicaragua luego que la Asamblea Nacional, controlada por el sandinismo, aprobara en primera instancia una reforma constitucional para afianzar su poder.

“Nos permitimos recordar al ilustrado Gobierno de la hermana Costa Rica, que Nicaragua es un país y un pueblo digno y soberano y que no aceptamos la injerencia de otros en nuestros propios asuntos”, indicó la Cancillería nicaragüense.

La Asamblea Nacional nicaragüense aprobó en primera legislatura, de dos necesarias, una reforma parcial profunda a la Constitución Política que excluye de participar en cargos de elección popular a los opositores considerados “traidores a la patria” y amplía a siete años el mandato presidencial.

La enmienda constitucional, que está prevista que sea ratificada el 18 de enero de 2027 para entrar en vigor, busca afianzar aún más en el poder Ortega y Murillo.

Las tensiones entre ambos países aumentaron ostensiblemente en julio luego que el Gobierno dominicano criticara las palabras de Ortega, quien afirmó que en su país “no volverán a haber elecciones”.

“Aquí no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos (oposición) atrapar el Gobierno, atrapar el poder”, dijo en un intervención en Managua durante un acto por el 47 aniversario de la revolución sandinista.

El mandatario nicaragüense aseveró en esa oportunidad que trabajará con la Aamblea Nacional “y organizaciones correspondientes las leyes para que le pongan un muro, un bloque, a los golpistas, a los vendepatrias, y que por mucha plata (dinero) que le den los yanquis, no podrán”.