La PDI y la Fiscalía Occidente desbarataron el clan familiar “Los Soto“, dedicado al contrabando de cigarrilos en la región Metropolitana, contexto en el que también se incautaron fuegos artificiales y armas de fuego.
El prefecto Ricardo Castillo, jefe de la Prefectura Metropolitana Occidente de la PDI, entregó antecedentes sobre la investigación realizada con la Brigada de Investigación Criminal (Bicrim) Cerrillos, junto con la Fiscalía de Flagrancia Occidente.
En ese contexto, se gestionaron tres órdenes de entradas y registro, materializándose la detención de cuatro personas -tres hombres y una mujer, todos de nacionalidad chilena-. Estos imputados pasaron a control de detención en el Juzgado de Garantía de San Bernardo: tres de ellos quedaron en prisión preventiva, mientras que la mujer debe cumplir con arresto domiciliario total.
Además, en los allanamientos se incautaron alrededor 1.800 cartones de cigarrillos de contrabando y cerca de 1.500 unidades de fuegos artificiales o elementos pirotécnicos. A esto se suman tres armas de fuego: una marca Glock, otra Tauro y otra de calibre .22 Bersa.
El fiscal jefe de Flagrancia Occidente, Patricio Rosas, aludió a las cajetillas de cigarrillos incautadas y su carácter ilícito de contrabando, al no cancelar los tributos al Estado de Chile para ingresar y ser comercializadas. A ello le sumo la ausencia de certificación sanitaria.
Otros aspectos señalados por Rosas son la pirotécnica, prohibida y sancionada por la Ley de Control de Armas, y las armas de fuego incautadas con su número de serie borrado.
Por otro lado, el persecutor destacó que se desbarató un clan familiar compuesto por un padre, sus dos hijos y su nuera.