Con un discurso centrado en su carrera política, en los desafíos de su sector y en el aprendizaje desde que asumió el Gobierno, el presidente José Antonio Kast se hizo presente en el Foro Madrid, instancia que reúne a líderes de la derecha conservadora y que se realiza en nuestro país. Durante su intervención, además, sostuvo que, de hacer bien las cosas, su sector llegará a Managua, Nicaragua, y La Habana, Cuba.
El mandatario partió agradeciendo —entre otros— a Santiago Abascal, líder de VOX que no está presente en la instancia. Luego, destacó el avance del foro con el paso de los años, a raíz de la Carta de Madrid.
Kast valoró un “cambio profundo” en Latinoamérica, relevando liderazgos que “trabajan para recuperar la libertad y la prosperidad”, mencionando al presidente Javier Milei. Tras ello, pasó a señalar: “Y en Chile hoy día ya no hablo como un dirigente o un candidato; me presento aquí como presidente de la República de Chile”.
Así, el mandatario destacó su trayectoria para llegar al cargo y su triunfo electoral. Llamó a “hablar con la verdad”, a “prestar atención al prójimo” y aseguró: “Cuando uno hace las cosas bien, ganar es cosa de tiempo”.
No obstante, luego advirtió que “el problema es que en la confianza también está el peligro, y no nos podemos confiar; ganar una elección es un tremendo logro, pero no es un fin en sí mismo”. De esa forma, dijo que “el verdadero desafío es gobernar bien”, llamando a tener esperanza en el futuro.
Kast: “Las batallas no se ganan solo en un discurso”
Aun así, al abordar desafíos como la delincuencia, la corrupción y el desempleo, alertó que las responsabilidades van más allá de su gobierno y sostuvo: “Hay muchos responsables que se durmieron en los laureles, se confiaron”.
El presidente llamó a los líderes de su sector a que “las batallas no se ganan solo en un discurso”, destacando que desde su primer mes en La Moneda aprendió “la distancia entre tener razón y resolver un problema”.
“Y teníamos razón cuando dijimos que había que cerrar las fronteras, pero las fronteras no se cierran con un tweet (…); teníamos razón cuando dijimos que había que eliminar y terminar con la burocracia que impedía la inversión, y eso no se arregla denunciándolo (…); teníamos razón cuando dijimos que el Estado estaba capturado por operadores políticos, y eso no se resuelve con indignación”, aseguró, destacando las acciones de su gobierno para abordar dichas materias.
Así, el mandatario instó a asegurar buenos resultados en seguridad y economía, postulando que “en estos tres años, si no hacemos las cosas como corresponde, nos van a pasar la cuenta”. Además, pidió evitar la comodidad ante la izquierda y valoró los liderazgos jóvenes.
Luego, también advirtió que otras actitudes que pueden colaborar a una derrota es “cuotearlo todo” en el Estado y el “quedarnos pegados en la disputa con la izquierda”.
“Nuestro adversario es mucho más grande que la izquierda. Nuestro adversario es la urgencia, son las urgencias sociales, la seguridad, el trabajo, la familia, la vivienda, el sueño de la casa propia”, afirmó.
“Nuestra generación tiene una tremenda oportunidad”
Kast aseguró que en el enfrentamiento “podríamos ganar una próxima elección, pero sería circunstancial”, asegurando que “nosotros vinimos a cambiar la historia, y nuestra generación tiene una tremenda oportunidad, una oportunidad histórica, si todos nos convencemos de que hay que hacer las cosas bien”.
En ese sentido, el mandatario destacó que “he cultivado mucho más el respeto por el que piensa distinto. No por conveniencia, sino por convicción. Y he valorado mucho la colaboración que he recibido de muchas personas que estuvieron trabajando para que no ganara. Y déjenme decirles que yo los he sorprendido a ellos y ellos me han sorprendido a mí”.
Así, valoró los avances de lo propuesto por su administración y concluyó que, si se logra mejorar la calidad de vida en Chile y en otros países, se lograrán los objetivos del foro, llamando a “ganar corazones”.
“Y eso es lo que hemos logrado paso a paso, más que ganar votaciones, es ganar corazones. Y el punto es mantenerlos ahí. Bogotá, Lima, Buenos Aires, Asunción, Santiago. Si lo seguimos haciendo bien, algún día será Managua, algún día será La Habana. Porque ahí tenemos personas que siguen sometidas, siguen sometidas al poder mal entendido. Y cuando ganemos ahí nadie nos va a preguntar qué dijimos, sino nos van a preguntar qué hicimos”, concluyó.