El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) sostuvo en su último informe semestral que no existen inconsistencias aritméticas en las proyecciones publicadas en el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del cuarto trimestre del año pasado.
En síntesis, el organismo técnico viene a señalar que las proyecciones de deuda hechas en el último tramo del gobierno del expresidente Gabriel Boric “cuadran”, en un contexto marcado por las declaraciones del Ministerio de Hacienda que en mayo pasado acusó errores en la proyección, “faltando” cerca de $9,6 billones.
Según el documento del CFA titulado Informe Semestral sobre el Ejercicio de sus Funciones y Atribuciones”, en sus últimas páginas se sentencia que “el análisis efectuado por el CFA no identifica una inconsistencia aritmética en las proyecciones publicadas en el IFP4T25: los cuadros de fuentes y usos de financiamiento de los IFP son internamente consistentes y la diferencia entre el mayor déficit acumulado y la mayor variación de deuda bruta se explica por partidas identificables”.
Con ello, sostuvo que lo que sí existió fue que la proyección habría incorporado supuestos de ajustes no explicitados en los documentos y que les correspondería aplicar a la siguiente administración.
CFA y la polémica por proyecciones de deuda
Previamente, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, señaló que las expectativas de endeudamiento hechas por el gobierno anterior, con Nicolás Grau como jefe de la billetera fiscal, no eran consistentes con las proyecciones de déficit fiscal.
Según lo explicado en mayo, el déficit proyectado para el período 2026-2030 se incrementó en el orden de $13 billones entre el IFP del tercer y cuarto trimestre del 2025, “pero eso no se refleja en un aumento de deuda proyectada”, que solo creció cerca de $3,9 billones.
“Por lo tanto, quedan debiendo $9,6 billones ($9.559.289 millones). Eso, lo que termina señalando es que lo que se dijo en esa oportunidad, de que la deuda se había logrado estabilizar, no es el caso”, acusó Quiroz.
Ahora, desde el Consejo Fiscal Autónomo recalcaron que las proyecciones del IFP4T25 son consistentes, y también recordaron que el 5 de junio de 2026, la Dirección de Presupuestos (Dipres) emitió un informe a petición del propio CFA donde se llegó a una conclusión similar.
“En conjunto, las validaciones realizadas muestran que la trayectoria fiscal utilizada reproduce exactamente el escenario del IFP4T25, que el deterioro fiscal se transmite efectivamente a las necesidades de financiamiento, que la acumulación de deuda respeta las identidades financieras relevantes y que los resultados obtenidos no dependen de supuestos macroeconómicos alternativos ni de una única especificación metodológica”, consignó el Consejo del informe Dipres.
Ajustes que no quedaron explícitos
Con todo, el Consejo advirtió que “más que una falta de cuadratura”, lo observado en el informe del cuarto trimestre “corresponde a una proyección que habría incorporado supuestos de ajuste o gestión financiera no explicitados, y que en la práctica correspondería a una siguiente administración aplicar”.
Al respecto, el ente encargado de asesorar al Ejecutivo en materia fiscal advirtió que el hecho de que esos ajustes no estén expuestos directamente en el informe dificulta que posteriormente se evalúen las proyecciones, en especial aquellas de gran magnitud y que pueden incidir en el cumplimiento del límite de endeudamiento, actualmente establecido en un 45% como porcentaje del PIB.
Por ello, recomendaron en avanzar en ajustes metodológicos más transparentes, definidos y claros, con una mejor comunicaciones de la información relevante y el establecimiento de un marco metodológico institucional para la proyección de la deuda bruta, considerando que, por el contrario, el Balance Estructural tiene una metodología estricta.
Con su 14° informe semestral, el CFA remarcó que tanto las proyecciones de la Dipres como las suyas propias estiman que el 2028 la deuda pasaría el nivel prudente hasta llegar al 45,4%, avanzando hasta el 46,5% en 2030.
Pero además, el escenario base del Consejo también advierte que en 2033 la deuda como porecntaje del PIB tocaría un máximo de 48%. Si se incorpora la variabilidad normal de los supuestos, la probablidad de superar el nivel prudente se acercaría al 50% en 2028.
En cuanto a las proyecciones de ingresos fiscales, aunque el Consejo reconoció que si bien se corrigen hacia escenarios más conservadores, persisten riesgos asociados al menos sobre dos aspectos: la reversión del Impuesto Sustitutivo de Impuestos Finales (ISIF) y la menor recaudación debido al menor dinamismo de la actividad económica ante los recortes en las proyecciones de crecimiento.
Además, las presiones de gasto reconocidas en el IFP del primer trimestre del año “resultan superiores a las iniciativas de recorte anunciadas por el Ministerio de Hacienda”, dada las mayores obligaciones asociadas a gasto en personal y otras presiones de mayor gasto concentradas en salud y pago de intereses.