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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La defensa de Pedro Pablo Larraín, controlador del Grupo Sartor, comenzó a rebatir la acusación del Ministerio Público en el caso Sartor, cuestionando los montos del perjuicio económico y la atribución de responsabilidad penal. Se argumentó que las pérdidas no implican automáticamente un delito ni responsabilidad directa. Se destacó la importancia de analizar los roles específicos de cada imputado y se criticó la supervisión de la CMF. Otras defensas, como la de Carlos Larraín, buscaron desvincular a sus representados de la gestión directa de la compañía.

La defensa de Pedro Pablo Larraín, controlador del Grupo Sartor, inició este jueves sus alegatos en el juicio por el denominado caso Sartor, cuestionando la acusación del Ministerio Público, los montos del supuesto perjuicio económico y la forma en que se le atribuye responsabilidad penal por las pérdidas sufridas por inversionistas.

Tras cinco jornadas en las que expusieron sus argumentos la Fiscalía y los querellantes, comenzó el turno de las defensas de los imputados. El primero en intervenir fue el abogado penalista Jaime Winter, representante de Larraín.

Durante su exposición, la defensa sostuvo que las pérdidas registradas en los fondos de inversión no pueden interpretarse automáticamente como la existencia de un delito ni como una responsabilidad penal directa del empresario.

En ese sentido, Winter planteó que el tribunal debe analizar el rol específico que desempeñó cada imputado y evitar una atribución general de responsabilidades basada únicamente en la posición que ocupaban dentro de la estructura del Grupo Sartor.

Asimismo, cuestionó la cuantificación del perjuicio presentada por la Fiscalía, asegurando que existen antecedentes que deben ser considerados antes de establecer un vínculo entre las pérdidas económicas y una eventual conducta ilícita.

Defensa también apuntó a la CMF

Otro de los ejes de la estrategia fue el rol de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). La defensa criticó la supervisión que ejerció el organismo sobre los fondos y sostuvo que ese antecedente debe formar parte del análisis global del caso.

En esa línea, Jaime Winter afirmó que las decisiones de inversión se adoptaban siguiendo mecanismos internos de evaluación de riesgos.

“Había una estructura que analizaba y evaluaba los riesgos. Todas las decisiones de inversión se hicieron con respuestas de dicha estructura y con distintos análisis. No solo se actuó de buena fe en el sentido de buscar beneficiar a los fondos, sino que de hecho los fondos se vieron efectivamente beneficiados”, sostuvo el abogado.

Otras defensas también iniciaron sus alegatos

Durante la jornada también intervino la defensa de Carlos Larraín. Su abogado, Felipe Solís, buscó desvincular a su representado de la administración directa de la compañía, asegurando que no ejercía funciones ejecutivas ni participaba en la gestión de los fondos de inversión o en la elaboración de los estados financieros.

“La mayor parte de su gestión estuvo destinada al cumplimiento de los requerimientos de la auditoría de la CMF. No tuvo participación alguna en la gestión de los fondos de inversión ni en la confección de los estados financieros, por lo que desconocía el detalle de las operaciones”, señaló.

Por su parte, Michael Clark, cuya defensa está programada para el próximo lunes, evitó adelantar el contenido de sus alegatos, aunque aseguró estar tranquilo frente a las acusaciones formuladas en su contra.

“Hoy día se empezaron a hacer patentes algunas precisiones. Obviamente, no les puedo adelantar lo que voy a decir, porque por respeto al tribunal lo voy a decir el día lunes, pero estoy tranquilo de que vamos a poder aclarar bastante lo que se dijo antes“, indicó.

Las audiencias continuarán este viernes con nuevas intervenciones de las defensas, mientras que el lunes está prevista una de las exposiciones más esperadas del proceso: la de Michael Clark.