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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La Casa Blanca desmintió una supuesta discusión entre Donald Trump y su secretario de Guerra, Pete Hegseth, por escasez de municiones en la guerra con Irán. La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, dijo que el enfrentamiento nunca ocurrió. Según The Washington Post, Trump estaba frustrado por la falta de información sobre la escasez de armamento en Oriente Medio, lo que influyó en su decisión de no lanzar nuevos ataques a Irán.

La Casa Blanca negó este miércoles una supuesta discusión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su secretario de Guerra, Pete Hegseth, por preocupaciones sobre el agotamiento de las municiones utilizadas en la guerra con Irán, después de que el diario The Washington Post publicara una exclusiva sobre el tema.

La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró en su cuenta de X que el supuesto enfrentamiento entre el mandatario y Hegseth en Camp David, la residencia presidencial de descanso en Maryland, “esto literalmente nunca sucedió”.

La reacción de Leavitt se produjo horas después de que The Washington Post y otros medios informaran, citando a funcionarios presentes en una reunión celebrada el viernes pasado, que Trump había expresado su frustración por no haber sido informado oportunamente sobre una preocupante escasez de municiones en Oriente Medio.

Según el diario, el episodio ocurrió al margen de una reunión del gabinete, cuando Trump recriminó a Hegseth que creía que el problema del abastecimiento de municiones “ya estaba resuelto”.

De acuerdo con una de las fuentes citadas por el periódico, la escasez, especialmente de misiles guiados de largo alcance y de interceptores para sistemas de defensa aérea, ha sido uno de los factores que llevaron al presidente a desistir de lanzar nuevos ataques masivos contra Irán en los últimos días.

Trump afirmó el lunes que había ordenado y posteriormente cancelado “el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial”, a la espera del inicio de nuevas negociaciones sobre el estrecho de Ormuz.

Leavitt aseguró haber estado presente durante la reunión y rechazó categóricamente que hubiera un enfrentamiento entre ambos funcionarios. Además, afirmó que Trump “tiene mucho aprecio por el secretario Hegseth”.

El Pentágono y los principales fabricantes de defensa estadounidenses aceleraron los planes para ampliar la producción de armamento de precisión.

Empresas como Lockheed Martin y RTX (antes Raytheon) trabajan para incrementar la fabricación de misiles Patriot, THAAD, Tomahawk y otros sistemas, aunque funcionarios y analistas advierten que el aumento significativo de la capacidad industrial tardará meses e incluso años en traducirse en mayores existencias.

A finales de julio, Hegseth visitó el Senado para solicitar un aumento del presupuesto destinado tanto a reponer las reservas de municiones consumidas durante la guerra con Irán como a reforzar la capacidad industrial de defensa.

El Pentágono busca al menos 67.000 millones de dólares adicionales para reabastecer arsenales y acelerar la producción de armamento, al tiempo que alertó sobre el impacto que el conflicto podría tener en la preparación militar de Estados Unidos frente a otros posibles escenarios, como China y Rusia.