En Argentina, la macroeconomía puede exhibir señales de orden, pero en la vida cotidiana, el humor social aparece dominado por el malestar del bolsillo, con indicadores que muestran una fragilidad económica cotidiana que impacta en el consumo, el ahorro y las expectativas a futuro.
De acuerdo a una encuesta de Delfos aplicada en febrero en el país vecino, el 44% de los argentinos sostiene que sus ingresos no le alcanzan para cubrir sus gastos mensuales, mientras que apenas el 18% afirma que puede vivir y además ahorrar.
En tanto, un 37% declara que llega “con lo justo”, sin margen para imprevistos ni capacidad de acumulación. La foto refleja un escenario donde el poder adquisitivo continúa tensionado y la recuperación del ingreso real aún no logra consolidarse.
El peso de la experiencia y economía personal en Argentina
Cuando se consulta por la situación actual en general, el 39% la califica como mala y el 36% como regular, configurando una mayoría que transita entre la dificultad y la incertidumbre, consigna Perfil.
Solo un tercio evalúa su presente como bueno, una proporción que no logra expandirse pese a la desaceleración inflacionaria respecto de los picos de 2023 y 2024.
Entre quienes describen su situación como negativa, predominan razones concretas y estructurales: ingresos insuficientes (41,3%), jubilaciones que no alcanzan (14,9%) y desempleo o cierre de empresas (11,9%). También aparecen menciones a la inestabilidad económica, el endeudamiento y la imposibilidad de proyectar gastos.
Es decir, el malestar no se explica únicamente por afinidad o rechazo político, sino por variables económicas tangibles que afectan la vida diaria.
La inflación sigue siendo el eje simbólico y material del deterioro. El 59% no cree en los datos oficiales, lo que erosiona la credibilidad de la política económica y amplifica la sensación de desconfianza. Aunque los índices puedan mostrar desaceleración, la percepción social continúa marcada por el aumento acumulado de precios, especialmente en alimentos, servicios y tarifas.
Expectativas en rojo
El pesimismo no se limita al presente, sino que se proyecta hacia adelante.
El 52% de los consultados por Delfos considera que el país empeorará respecto del año pasado, mientras que apenas el 31% cree que mejorará. La expectativa de estancamiento también se mantiene estable, lo que configura un horizonte de baja confianza en la recuperación económica.
Entre quienes anticipan un escenario peor, los motivos se concentran en inflación y pérdida de poder adquisitivo (24,2%), desempleo y cierre de empresas (22,7%) y críticas generales al gobierno (20,2%). También aparecen preocupaciones por el endeudamiento y la caída de la producción. El diagnóstico combina factores macroeconómicos con la experiencia directa del mercado laboral y del consumo.
El cuadro general muestra una microeconomía tensionada y expectativas frágiles, incluso en un contexto donde la gestión presidencial mantiene un núcleo de apoyo cercano al 40%. La brecha entre respaldo político y experiencia económica cotidiana se convierte en uno de los datos más relevantes del arranque de 2026.
Política y economía real
La experiencia económica diaria aparece como el principal condicionante político de 2026 en Argentina.
Más allá de la agenda de reformas estructurales o de la política internacional, el foco social vuelve una y otra vez al poder de compra, al empleo y a la estabilidad de los ingresos.
La dirección de la economía es considerada incorrecta por una mayoría que ronda el 49%, y la expectativa de reducción sostenida de la inflación muestra señales de advertencia. La sensación predominante es que la estabilización aún no se traduce en alivio concreto para los hogares.
La conclusión del informe es que el debate público puede girar en torno a reformas institucionales, seguridad o política exterior, pero el eje que define el clima social sigue siendo el mismo. En febrero, la economía cotidiana —la del supermercado, las tarifas, el alquiler y el empleo— se impone como la variable decisiva y como el termómetro que medirá la fortaleza política del oficialismo en los próximos meses.