Todo este comienzo del tercer milenio ha estado cargado de noticias relacionadas con lo que llamamos homosexualidad.

En las elecciones de Estados Unidos, este año, se presentaron 782 candidatos abiertamente gays o lesbianas de los cuales 334, fueron elegidos. De hecho, las candidaturas de las minorías sexuales alcanzaron un 43% de éxito, muy por encima del promedio general de los candidatos. Los varones gay tuvieron un 41.4% de éxito electoral, y las candidatas lesbianas llegaron al 55%.

Entre los vencedores se cuentan Ritchie Torres y Mondaire Jones, ambos candidatos demócratas, y primeros afroamericanos extrovertidamente gays que ganan escaños en el Congreso Federal de los Estados Unidos.

También destacaron especialmente Sarah McBride, primera persona transgénero que gana un escaño en el Senado de Delaware, y Stephany Byers, una indígena piel roja, también transgénero elegida en la legislatura de Kansas.

Asimismo, el presidente electo Joseph Biden designó Ministro de Transporte al ex pre candidato presidencial Pete Buttigieg, otro declaradamente gay.

En Nueva Zelandia, doce candidatos declaradamente lesbianas o gays resultaron elegidos en el nuevo parlamento, alcanzando el 12% de los escaños. Y además, la jefa de gobierno Jancida Ardern, designó viceprimer ministro a su aliado y amigo Grant Robertson, también gay. De hecho, Robertson es el primer transgénero en alcanzar tan alto cargo, ser vicepresidente de Nueva Zelandia.