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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Según el Informe sobre la situación mundial 2025-2026 de la ONU, la superficie mundial de edificaciones aumentó en un 1,7% en 2024. El sector de la construcción es responsable de casi la mitad de la extracción de materiales, el 37% de las emisiones globales y el 28% del consumo energético. Se destacan las infraestructuras sostenibles, como los edificios verdes, que buscan reducir su impacto ambiental con medidas como eficiencia energética y políticas responsables. El estándar Net Zero es cada vez más utilizado para reducir residuos, consumo de energía y agua. Aunque estas construcciones han tenido impactos positivos, es crucial que estén integradas en ciudades amigables con el medio ambiente para maximizar su efectividad.

En las últimas décadas, la población mundial ha aumentado considerablemente, lo que ha llevado a construir más edificios para que las personas vivan, trabajen y hagan su vida cotidiana. Acorde al Informe sobre la situación mundial 2025-2026, impulsado por la ONU junto a la Alianza Global para la Edificación y la Construcción, en 2024, su superficie mundial aumentó un 1,7%.

Sumado a eso, el sector de la construcción representa actualmente casi el 50% de la extracción mundial de materiales, el 37% de las emisiones globales y el 28% del consumo energético mundial.

En ese escenario, en los últimos años han aparecido infraestructuras sostenibles (también denominadas edificios verdes), construcciones diseñadas con el fin de minimizar su impacto ambiental, a través de medidas como suelo eficiente, reciclaje de elementos, eficiencia energética e implementación de políticas responsables.

En entrevista con BioBioChile, Daniel Schmidt, decano de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Medio Ambiente de la Universidad Autónoma de Chile, comentó que “básicamente un edificio sostenible reduce significativamente el impacto que genera en el medio. Puede ser un impacto energético, en contaminación, en emisiones de CO2, en los residuos que genera”.

Daniel Schmidt
Miguel Lara | BBCL

“Hoy día lo que más se está utilizando es el estándar Net Zero que busca precisamente generar cero residuos, consumiendo cero energía y cero agua. Es difícil, pero ese es el estándar que se está buscando”, añadió.

Ciudades sostenibles: más allá de los edificios verdes

Estas estructuras han tenido un impacto positivo en el medio ambiente. Por ejemplo, acorde al reporte, en el último tiempo, las certificaciones de estructuras eficientes se ha triplicado, mientras que la intensidad energética global de estas (que mide su consumo energético en relación con el tamaño) se ha reducido en un 8,5%.

No obstante, el académico recalcó que si los edificios verdes no vienen insertos en ciudades amigables con el medio ambiente, sus habitantes continúan generando un impacto ambiental significativo.

Schmidt puntualizó que “una persona que vive en una ciudad más sustentable, si reside además en un edificio sostenible, va a generar un menor impacto. Pero va a depender, además, de qué tan lejos viva del lugar de trabajo, qué es lo que consume, lo que come, cuántas veces se ducha al día, cosas que parecen muy cotidianas, pero que influyen fuertemente en lo que se llama huella ecológica”.

En cuanto al contexto global, el especialista recalcó que “muy pocas ciudades abordan el tema de la sostenibilidad como algo integral. Se hacen iniciativas aisladas, buscamos, por ejemplo, resolver el tema de los residuos sólidos, entonces se hacen entrega de composteras para que las personas no boten sus residuos orgánicos en la basura que va finalmente a los vertederos y con eso se reduce un 40 o un 50% el volumen de la basura”.

“Tenemos que entender las ciudades como un organismo, así como nosotros consumimos recursos, los utilizamos para movernos y después los desechamos (…) si pudiésemos tener un sistema que nos permitiera analizar ese ciclo de forma integral, podríamos también ser más conscientes de dónde están los impactos que estamos generando y, a través de esos, poder también hacer análisis, seguimiento y reducir el impacto que las ciudades generan”, concluyó el decano de la Facultad de Arquitectura, Construcción y Medio Ambiente de la Universidad Autónoma de Chile.