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Nuevo reality norteamericano encierra a 7 personas inocentes en una c√°rcel de Indiana
Publicado por: Agencia AFP
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Seleccione a siete hombres y mujeres y sígalos dentro de una prisión estadounidense conocida por el contrabando y la violencia, en medio de 500 reclusos, grabados constantemente con 300 cámaras.

Nada nuevo para un “reality show” estadounidense, aunque este a√Īade un ingrediente desconcertante: los siete presos reci√©n llegados son voluntarios e inocentes, y tanto los guardias de la c√°rcel como los dem√°s reclusos lo ignoran.

La serie de la cadena A&E “60 d√≠as en prisi√≥n” (“60 Days In”), de 12 episodios, tiene como escenario la c√°rcel del condado de Clark en Jeffersonville, Indiana. Fue el sheriff local, Jamey Noel, quien tuvo la idea.

¬ŅSu objetivo? Utilizar a los siete inocentes, tres mujeres y cuatro hombres, como delatores para “limpiar” la prisi√≥n, cuyos habitantes purgan sentencias por distintos delitos, desde peque√Īas infracciones hasta asesinato.

La √ļnica forma de saber realmente lo que est√° pasando en la prisi√≥n era meter a los participantes inocentes en el sistema para obtener informaci√≥n de primera mano e imparcial“, justific√≥ el sheriff.

“Los valientes voluntarios nos han ayudado a identificar problemas graves dentro de nuestro sistema que polic√≠as infiltrados no habr√≠an podido encontrar”, asegura, porque los uniformados podr√≠an tener recelo de denunciar a colegas corruptos.

Entre los voluntarios, se encuentra la mayor de los nueve hijos del boxeador Muhammad Alí, Maryum, una trabajadora social especializada en la prevención de pandillas que tuvo que cambiar su nombre para no ser reconocida por las internas de la sección femenina de la cárcel.

A&E

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- “N√°useas” -

Cada participante tiene sus propias razones para arriesgarse a la aventura durante 60 días, lejos de su familia.

Algunos están convencidos de que la estancia en prisión es cómoda y que los detenidos tienen una vida color de rosa, como Robert, un profesor.

Los infiltrados han memorizado una historia falsa, que deber√°n contar a sus compa√Īeros de celda en caso de que les hagan preguntas.

Los otros internos saben que se est√° preparando un programa, pero creen que el equipo de televisi√≥n est√° all√≠ para seguir a los “nuevos” durante su primera experiencia en la c√°rcel.

Sólo algunos funcionarios están al tanto del verdadero concepto de la serie.

Uno de ellos, un hombre de estatura imponente, les advirtió poco antes de su ingreso: manténganse discretos, pero no demasiado; no digan nada del personal a los demás internos; eviten las drogas y la violencia; y, sobre todo, permanezcan fieles a su falsa identidad.

Robert, quiz√°s demasiado confiado, rompe inmediatamente todas las reglas. Reci√©n llegado, le pide a un hombre que ponga en la televisi√≥n com√ļn el canal especializo en f√ļtbol americano. Se enreda cuando cuenta porqu√© lleg√≥ all√≠, mezcla los detalles y siembra la duda entre los internos.

Los presos sospechan rápidamente que se trata de un policía infiltrado, por su corte de pelo y sus ademanes, que se parecen a los de los agentes acostumbrados a llevar un arma en su cinto.

Las cámaras graban a los hombres discutiendo sobre la verdadera identidad de Robert. Se les oye cuchichear, planificar un contrabando de tabaco, incluso una violación.

Los críticos de televisión en general han elogiado el programa, con algunas excepciones.
“En el subg√©nero de la supervivencia, en la telerrealidad, el interior de una prisi√≥n representa una de las √ļltimas fronteras, la versi√≥n claustrof√≥bica de la isla desierta o de las grandes extensiones de Alaska”, escribi√≥ Brian Lowry, cr√≠tico de televisi√≥n de la revista Variety.

Pero el programa le ha dado “n√°useas”, especialmente por las dudas sobre las intenciones reales del sheriff Jamey Noel. “El ejercicio puede haber sido beneficioso para las autoridades, pero uno no puede dejar de pensar que, como en la mayor√≠a de los ‘reality shows’, en ’60 Days Inn’ √©l es el primero en obtener sus 15 minutos de fama“, lanza.

Los funcionarios electos locales aparentemente se enteraron de todo el asunto por la prensa. Una de ellas, Kelly Khuri, del condado de Clark, dijo que lamentaba que los problemas de la prisión se ventilen en la televisión.

“Me sorprendi√≥ mucho. Qued√© muy preocupada, porque ¬Ņqui√©n va a asumir la responsabilidad si esta aventura de alto riesgo acaba mal?”, se pregunt√≥, seg√ļn el sitio Newsandtribune.com.

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