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Lo que siempre quisiste saber sobre erecciones matutinas pero nunca te atreviste a preguntar
Publicado por: EsMateria.com
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Por Javier Salas, de EsMateria.com

Un estudio hace un repaso de todo lo que la ciencia sabe sobre el fen√≥meno de las erecciones espont√°neas que se dan durante la noche, en el que se detalla c√≥mo se interpretaron a lo largo de la historia y las √ļltimas investigaciones.

El de las erecciones que despiertan por las ma√Īanas es un fen√≥meno que nos ha acompa√Īado desde siempre y que genera tanto chistes como dudas sin resolver. Por supuesto, al tratarse de un asunto sexual la ciencia le ha dedicado menos recursos a su estudio de lo que cabr√≠a esperar, por culpa de los tab√ļs que todav√≠a hoy frenan las investigaciones sobre sexo. Sin embargo, la publicaci√≥n de un estudio detallado en la revista especializada The Journal of Sexual Medicine sobre lo que dice la ciencia y lo que se pens√≥ en la historia de estas erecciones espont√°neas es una buena oportunidad para responder algunas preguntas que siempre est√°n en el aire.

¬ŅSuceden √ļnicamente por la ma√Īana?

No, se dan a lo largo de toda la noche, lo que ocurre es que la √ļnica erecci√≥n que cuenta con testigos a diario es la de la ma√Īana. Pero el fen√≥meno se produce durante el sue√Īo, generalmente en relaci√≥n con las fases REM (sue√Īo de movimientos oculares r√°pidos, por sus siglas en ingl√©s). De hecho, el fen√≥meno se conoce en la actualidad como erecciones relacionadas con el sue√Īo (sleep-related erections, SRE), dado que el nombre t√©cnico que se le dio en la d√©cada de 1960, tumescencia peneal nocturna, era algo rebuscado. En adultos, se sabe que los niveles de testosterona tambi√©n influyen en este estado.

¬ŅLe sucede a todos los hombres?

En efecto, salvo a aquellos con problemas de disfunci√≥n er√©ctil. Se trata de un comportamiento completamente natural de un √≥rgano sano, que se manifiesta a lo largo de la vida de todos los hombres, con variaciones en funci√≥n de la edad. El peak de duraci√≥n de este fen√≥meno se da durante la pubertad: entre los 13 y los 15 a√Īos, los adolescentes pasan con el pene en erecci√≥n m√°s del 30% del sue√Īo. A partir de esa edad, el duraci√≥n del fen√≥meno remite hasta el 20% del sue√Īo en hombres sexagenarios. En algunos estudios se estableci√≥ que durante el sue√Īo se daban ciclos de unos 85 minutos de los cuales una media de 25 minutos pertenec√≠an al periodo de erecci√≥n (la horquilla ir√≠a de los 15 a 40 minutos). Incluso los beb√©s manifiestan el fen√≥meno: durante estudios realizados en la d√©cada de 1940, se observ√≥ a beb√©s sin pa√Īales durante el sue√Īo para concluir que tambi√©n viv√≠an esas erecciones ‚Äúque frecuentemente despertaban al ni√Īo‚ÄĚ.

¬ŅY a las mujeres?

Por razones obvias, el fen√≥meno de las erecciones nocturnas del cl√≠toris ha sido mucho m√°s dif√≠cil de estudiar que el del pene. No obstante, en las d√©cadas de 1960 y 1970 se puso el foco en este asunto hasta lograr identificar que las mujeres aumentaban el flujo sangu√≠neo hacia sus cl√≠toris, del mismo modo que sucede en los hombres para provocar su erecci√≥n, agrandando su tama√Īo y provocando lubricaci√≥n vaginal durante la fase REM del sue√Īo. El proceso es, por tanto, muy similar al masculino.

¬ŅSe produce a causa de sue√Īos h√ļmedos o por estar excitados previamente?

Plat√≥n manten√≠a que ‚Äúen los hombres, la naturaleza de los √≥rganos genitales es desobediente y soberbia, como una criatura que es sorda a la raz√≥n y que intenta dominar todo a causa de sus pasiones fren√©ticas‚ÄĚ. Pero no se trata, como se pens√≥ durante mucho tiempo, de una rebeli√≥n del cuerpo aprovechando que el cerebro no lleva las riendas. El primero en dejar claro que estas erecciones no tienen nada que ver con sue√Īos er√≥ticos fue el doctor Ismet Karacan, experto en trastornos del sue√Īo, en la d√©cada de 1960. Aunque los motivos y el mecanismo que lo detona se desconocen en detalle, sabemos es que es un fen√≥meno espont√°neo y que se da con naturalidad en sujetos sanos. Por ejemplo, estas erecciones nocturnas se ven negativamente afectadas cuando se producen cuadros graves de fatiga, ansiedad o depresi√≥n. No obstante, s√≠ tiene que ver con nuestra capacidad de so√Īar: las mejores erecciones nocturnas las tienen los sujetos que duermen bien y sue√Īan mucho, seguidos de quienes duermen mal pero sue√Īan bien. Las peores erecciones nocturnas se manifiestan en sujetos con mal dormir y sue√Īos pobres.

Tomasz Pietek (cc) en Flickr

Tomasz Pietek (cc) en Flickr

¬ŅTiene relaci√≥n con las ganas de orinar?

El psiquiatra alem√°n Richard von Krafft-Ebing, uno de los grandes pioneros del estudio de la sexualidad humana durante el siglo XIX, estaba convencido de que las erecciones matutinas se deb√≠an a una vejiga llena. Pero estaba equivocado. No obstante, la conexi√≥n de la vejiga y de la erecci√≥n con los nervios sacros puede desencadenar en alg√ļn caso esa respuesta refleja. Es probable que, en muchas ocasiones, un hombre se despierte con ganas de orinar y descubra su erecci√≥n, y que esto le lleve a deducir que se trata de causa y efecto. Pero por esa regla de tres, muchos podr√≠an pensar que las erecciones se originan porque suena el despertador.

¬ŅY con las ganas de “enfriarse”?

Galeno, m√©dico personal de Marco Aurelio, consideraba estas erecciones un ejemplo de libro de que los sue√Īos reflejan el estado f√≠sico de una persona: ‚ÄúLos hombres llenos de esperma imaginar√°n que est√°n teniendo relaciones sexuales‚ÄĚ, aseguraba. En su opini√≥n, las erecciones nocturnas eran consecuencia de la condici√≥n f√≠sica del hombre, del mismo modo que pensaba que la abstinencia sexual pod√≠a causar locura. En realidad, solamente estaba dando palos de ciego.

¬ŅEstas dudas pueden causar problemas morales?

Durante mucho tiempo, las noches fueron el campo de batalla en los que los religiosos luchaban por mantener su pureza contra esa bestia lujuriosa que hac√≠a despertar a su pene contra su voluntad. Los monjes cristianos culpaban a irresistibles demonios femeninos que les atacaban aprovechando que eran vulnerables mientras dorm√≠an. Llegaban incluso a atarse crucifijos a los genitales antes de ir a la cama para alejar a estas demon√≠acas tentaciones. San Agust√≠n quiso darle a los hombres un respiro al asegurar que, en sue√Īos, no eran responsables de sus actos aunque deb√≠an sentirse mal por lo que les ocurr√≠a. Refiri√©ndose a las poluciones nocturnas, dijo: ‚ÄúSi la emisi√≥n nocturna se origina en un sue√Īo er√≥tico, esto no debe verse como algo pecaminoso dado que el dormido no puede controlar las im√°genes que aparecen en sus sue√Īos‚ÄĚ. Santo Tom√°s de Aquino, tambi√©n en referencia a las eyaculaciones, asegur√≥ que ‚Äúun orgasmo nocturno no es un pecado, pero a veces es fruto de un pecado previo‚ÄĚ. Con la llegada de la estricta moralidad del siglo XIX, se idearon cors√©s y artefactos para evitar estas erecciones o su potencial disfrute.

¬ŅPara qu√© sirven estas erecciones?

El psicoanalista Wilhelm Stekel identific√≥ en 1920 que la erecci√≥n matutina, la √ļltima erecci√≥n del sue√Īo, es un fen√≥meno que se produce naturalmente en hombres saludables desde la infancia hasta la vejez. Hoy en d√≠a, la mayor√≠a de los cient√≠ficos supone que representan un mecanismo destinado a proteger la integridad de los tejidos de los cuerpos cavernosos del pene. Es decir, un ejercicio espont√°neo en el que son las arterias las que hinchan el pene con sangre rica en ox√≠geno para revitalizar y regenerar sus tejidos. Adem√°s, sirven a los especialistas para determinar si los casos de disfunci√≥n er√©ctil tienen un origen fisiol√≥gico o psicol√≥gico.

¬ŅQu√© importancia le dieron en el pasado?

Dado que lleg√≥ a considerarse un pecado mortal casarse siendo incapaz de consumar el matrimonio, entre el siglo XIV y hasta bien entrado el XVII, en la Europa cristiana se realizaban pruebas periciales que inclu√≠an la observaci√≥n nocturna del esposo. En los casos en los que un matrimonio sin consumar llegaba a los tribunales, el jurado pod√≠a pasar la noche junto al hombre para observar si se daban erecciones nocturnas, lo que probar√≠a que pod√≠a copular con su mujer. Tambi√©n se requer√≠a una demostraci√≥n de rigidez, incluso de ‚Äúelasticidad y movilidad natural‚ÄĚ, seg√ļn recoge Pierre Darmon. Este tipo de pruebas derivaron en aut√©nticas sesiones de voyeurismo auspiciadas por la jerarqu√≠a eclesi√°stica. ‚ÄúEn ocasiones, el jurado exig√≠a tener una demostraci√≥n de eyaculaci√≥n‚ÄĚ, recuerda el estudio de Mels Van Driel en The Journal of Sexual Medicine. Con el tiempo, los jurados no se conformaban con esto y las parejas se ver√≠an en la obligaci√≥n de mantener relaciones en su presencia.

¬ŅC√≥mo se estudian estas erecciones?

En la actualidad se usan resonancias magnéticas para observar la actividad del cerebro y aparatos para medir el calor y el flujo sanguíneo en la zona genital sin necesidad de invadir la intimidad del sujeto, pero esto no siempre fue así. A partir de 1955, se usaron donuts de plástico rellenos de agua que, con el pene en el agujero, si ganaba volumen desplazaba el agua elevando su nivel en un tubo que observaban los investigadores. En el caso de las mujeres, en 1972 se usó un sistema similar que consistía en un balón de aire conectado a una cámara de presión que avisaba de contracciones musculares en la vagina. Por supuesto, también se realizan observaciones directas en sujetos desnudos y por medio de una discreta ventanilla del laboratorio.

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