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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Nueve personas murieron tras estrellarse un jet privado cerca de West Palm Beach, Florida. Entre las víctimas estaban el empresario tecnológico Adam Robinson, su esposa, Helen Sharp, sus dos hijos, la niñera y otra pareja. La NTSB investiga el accidente y considera que el mal tiempo fue un factor significativo; además, una parte del avión habría caído antes del impacto. Expertos plantean como hipótesis que la aeronave pudo perder el control a gran altura, pero no hay conclusiones oficiales.

Nueve personas murieron el domingo al estrellarse un jet privado Learjet 60 cerca de West Palm Beach, en Florida (Estados Unidos). Entre ellas estaba Adam Robinson, de 45 años y fundador de la empresa tecnológica Retention, junto a su esposa, Helen Sharp, de 40, y sus hijos Emma, de cuatro años, y Charlie, de dos.

La familia viajaba desde su casa en Austin, Texas, hacia las Bahamas con la niñera de los pequeños, Anita Maria Cetina, y otra pareja, Rachael Reed y Charmi Fehr.

Según TMZ, el viaje era para celebrar el cumpleaños de Robinson.

El mensaje que resurgió

Tras el accidente, volvió a circular una publicación de abril en que Robinson contaba que trabajó en Wall Street. Recordaba que personas de su edad decían trabajar 70, 80 o 90 horas semanales por sus familias, “pero todo lo que sus familias querían era su presencia”.

Escribió que decidió desde el inicio de su empresa no repetir ese camino. Con sus cofundadores, fijó la norma de dejar el trabajo a las 17:00 o 17:30, apagar los computadores y volver a casa.

“Mi vida familiar me da energía para mi trabajo. Mi trabajo me da energía para mi vida familiar”, afirmó.

Despedida de las familias

En un comunicado conjunto, las familias de las víctimas recordaron a Robinson y Sharp como “padres devotos” cuyos hijos “eran la luz de sus vidas”. Sobre Reed y Fehr dijeron que “estaban llenas de alegría y aventura”. De la niñera señalaron que fue “verdaderamente parte de la familia”.

La familia de Sharp agregó que “el número de personas que lloran a Helen y a Adam es un testimonio de cuánta gente tuvo la suerte de tenerlos en su vida”.

Qué se sabe de las causas

La Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EEUU (NTSB, por sus siglas en inglés) cree que el mal tiempo fue un “factor significativo” y que una parte del avión parecía haberse desprendido antes del impacto. El organismo continúa la investigación.

Cuando el jet volaba hacia el este a 35.000 pies (unos 10.700 metros), la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras advirtió al control de tráfico aéreo que la nave caía. “Descendiendo 20.000 pies por minuto [unos 6.100 metros]… vamos a estrellarnos contra el suelo”, dijo, según el Daily Mail.

Al fondo se oía al piloto, Jeff Gregory, de 55 años, recitando el Padrenuestro. La copiloto describió además que el avión se había inclinado 60 grados.

Según la familia de Filgueiras, que habló con el New York Post, ella había escrito a su pareja, también piloto, que enfrentaba turbulencia y hielo.

Algunos expertos en aviación plantean que el avión pudo caer en la llamada “esquina del ataúd” mientras intentaba subir por encima de dos celdas de tormenta. Es un fenómeno en que, a gran altura, la velocidad mínima y la máxima seguras se acercan tanto que casi no hay margen.

Si el avión va muy lento o muy rápido, pierde sustentación y se vuelve incontrolable. Es una hipótesis de especialistas, no una conclusión oficial.

El impacto dejó escombros esparcidos en un área amplia y un gran cráter en una calle, y ocurrió a unos 13 kilómetros del club Mar-a-Lago del presidente Donald Trump.

¿Cómo hicimos esta nota?

Esta nota fue redactada con la inteligencia artificial de Claude (Anthropic). El periodista investigó preliminarmente, seleccionó las fuentes y las entregó a Claude para su redacción usando como referencia el estilo de escritura del autor. Luego el periodista revisó la nota, realizó ediciones y verificó sus fuentes.