Un escabroso caso ha remecido a todo el mundo luego de que en la isla de Corea del Sur, Jeju, encontraran el cadáver de Jang Mi-ran, una mujer reportada como desaparecida.
El cuerpo de la mujer de 37 años fue encontrado este lunes después de tres meses inubicable. Aunque lamentable, podría ser un caso común; sin embargo, todo dio un giro cuando se descubrió que, luego de que se reportó su desaparición, un policía identificado por su apellido, Bu, cerró la investigación de manera prematura y hasta ilegal, según consigna la agencia de noticias coreana Yonhap.
En esa ocasión, el efectivo policial archivó el caso luego de haber asegurado que los familiares de Jang Mi-ran habían logrado contactarse con ella, pero pronto se descubrió que esto no era cierto y que él jamás se contactó con sus cercanos.
La situación se tornó más macabra cuando, mientras buscaban a la mujer de 37 años, encontraron otros tres cadáveres en diferentes lugares de la isla Jeju que también habían sido reportados como desaparecidos, cuyos casos habían sido cerrados de la misma manera.
De acuerdo a EFE, el policía gestionó 298 denuncias por desaparición desde marzo del 2025; no obstante, las autoridades sospechan de otros diez casos, por lo que a nivel nacional en Corea se está realizando una revisión exhaustiva de los expedientes para comprobar si existen más casos similares.
En tanto, el policía vinculado fue detenido el sábado, pero este lunes se solicitó una orden de arresto formal por “incumplimiento del deber, falsificación de registros electrónicos oficiales y obstrucción a la justicia mediante engaño”.
No obstante, fue puesto en libertad, ya que el tribunal dictaminó que su detención de emergencia era ilegal.