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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Álvaro Vera, un chileno en China, se encontraba en una encrucijada vital cuando la oportunidad de viajar al país asiático se presentó. Decidió estudiar chino mandarín y ahora relata su experiencia a través de su Instagram @qileno.enchina. Destaca la seguridad en Beijing, la intensa jornada laboral de los chinos y su espíritu emprendedor. Además, menciona la riqueza cultural e histórica del país, desde los guerreros de Terracota hasta las ciudades modernas como Shanghai y Chongqing.

En Chile, Álvaro Vera vivía un momento de encrucijada total, cuando estaba a punto de decidir que quería en adelante para su vida.

Vera cuenta a BioBioChile que en nuestro país, “estaba con un montón de cosas, no sabía qué quería hacer con mi vida, yo creo que era la típica crisis existencial que le ocurre a los jóvenes”.

Como su padre fue nombrado en un cargo como agregado en la embajada, Álvaro pudo viajar a Beijing (Pekín) que es la capital de China. “Es un país que nunca tuve en mente”.

“Previo a mi viaje a China, estaba viviendo un vaivén, terminando mis estudios de técnico en energía renovable y trabajando en varias cosas, como siendo profesor de pádel y en una banquetera”, detalla.

Como pasaba por un momento complejo, la oportunidad familiar le sirvió para aclarar sus dudas, que le sirvió para ponerse en movimiento. “Intenté ganar una beca para estudiar chino mandarín y así empezó mi historia”.

China: el improbable destino para un chileno

Álvaro Vera, ahora conocido como @qileno.enchina, relata a través de Instagram, sus múltiples peripecias viviendo allá. “Uno escucha mucho prejuicio de China”, adelanta Vera. Aunque señala, que esta visión no es correcta. “De a poco, uno va derribando los prejuicios”.

Así las cosas, el chileno menciona que la oportunidad de estudiar chino mandarín, le permitió avanzar en su estadía, en un país donde el idioma es la barrera más grande que uno debe atravesar.

“Estaba supermotivado y con muchas ganas de aprender”, confiesa. A lo que agrega: “Era una oportunidad única, que la podía aprovechar al máximo o la podía perder”.

En este tiempo, el chileno ha tenido avances, mejorando su chino mandarín para alcanzar la certificación intermedia. “Requiere varios años y es bien difícil hablarlo. Pero me defiendo y no estoy tan mal”.

“Si uno se quiere comunicar, debe empezar a aprender el idioma y ha no tener vergüenza”, plantea.

“Puedo hacer mi día a día tranquilo, pues no tengo ningún problema”, declara a la presente redacción.

“A pesar de la barrera del idioma, la gente es realmente cercana y honesta, pues si ven que tienes un problema, ellos te intentarán ayudar”. Así pues, Vera describe que ha conocido la cercanía de los chinos residentes. “A muchos no les importa tomarse el tiempo para poder sacar el traductor del celular”.

¿Cómo son los chinos?

Con referencia a los aspectos cotidianos del país, Álvaro destaca en primer lugar la seguridad que se percibe en las calles de Beijing (Pekín), la capital de China. “La seguridad que hay acá es a otro nivel. Muchos dicen que es extrema, porque, sobre todo acá en la capital, en Beijing, uno ve muchas cámaras y uno siente que no tiene privacidad”.

De igual forma, Vera expresa que ha visto una cara distinta de los chinos. “El tema político, de gobierno, es una cosa, pero el tema de la persona del día a día, es distinto, porque uno ve que ellos trabajan muchísimo”.

“Los chinos no descansan mucho, entonces sus prioridades es trabajo, trabajo, trabajo y después la familia o el amor, esas cosas, porque si no tienen el trabajo, no tienen cómo poder surgir”, complementa.

“Los chinos son inteligentes porque son negociantes. Si hay algún empresario, intentan realizar una inversión afuera del país. No todos son así, porque depende mucho de quien sea”, afirma Vera, que lanzó su empresa de importación, exportación y asesorías desde China.

La cultura milenaria de China

“Hay tantos años de historia que me empezó a absorber”, afirma Vera durante la conversación con BBCL. “He tenido la suerte de viajar por muchas ciudades de China, que es gigante por todos lados, pero sí he estado en la ciudad de Xi’an, donde están los guerreros de Terracota”, recuerda.

“He estado en el norte de China, en una ciudad que limita con Rusia que se llama Harbin y que es mundialmente conocida como una de las ciudades más heladas que hay, porque está a menos de 33°, revela Vera.

Así pues, destaca que lo menos tradicional que ha encontrado es Shanghai, que es el gran centro financiero. “Shanghai es como lo más occidental que puedes encontrar porque hay empresas internacionales y más extranjeros”, el emprendedor destaca que es la ciudad más poblada de China y que cuenta con más de 24 millones de habitantes.

Chongqing | Klook

Sin embargo, otra ciudad que resalta es Chongqing, porque está muy de moda, “además es una ciudad que se ubica entre montañas, y es muy cyberpunk de noche, porque está iluminado con luces de neón”.

Finalmente, Álvaro Vera, destaca otro aspecto desconocido de China. “Navidad no es algo, que se celebre acá, no está dentro de su cultura, pero sí tú vas a otras ciudades les gusta celebrarla, porque les llama la atención las festividades, como nosotros con el Halloween, que no tiene nada que ver con Chile, pero se celebra igual porque es entretenido”, señala.

“Lo que me gusta de ellos es que conservan su cultura milenaria por tantas generaciones y la viven al 100%, porque para los chinos es muy típico, arrendar los trajes de los emperadores, e ir a sacarse fotos en los lugares turísticos”. “Me gusta mucho que desde chico les enseñan su cultura, en cambio, a veces siento que los chilenos, no tenemos tan arraigado nuestra cultura”, reflexiona.