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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La abogada boliviana Nadia Beller acusó a su expareja, el consultor argentino Fernando Cerimedo, de intentar matarla para evitar que revelara información comprometedora. Beller mostró heridas de bala cerca del cuello y afirmó que aún tiene proyectiles en su cuerpo. Según ella, Cerimedo le hablaba sobre el círculo de poder del Gobierno argentino, incluyendo presuntas prácticas de corrupción. Además, señaló que Cerimedo manejaba estructuras para beneficiar o perjudicar políticos mediante campañas digitales. La abogada también reveló supuestos ingresos mensuales de Cerimedo y su influencia en el Gobierno boliviano. Tras los disparos, Beller decidió hacer públicos los antecedentes para que se haga justicia.

La abogada y activista boliviana Nadia Beller, quien sobrevivió a un ataque a balazos en Santa Cruz de la Sierra, acusó directamente a su expareja, el consultor político argentino Fernando Cerimedo, de haber intentado matarla para evitar que revelara información que conoció durante su relación.

En una entrevista concedida a Clarín horas antes de recibir el alta de la Clínica Las Américas, Beller mostró una de las heridas que sufrió cerca del cuello y aseguró que todavía mantiene dos proyectiles alojados en su cuerpo.

“Fernando Cerimedo me quiso matar porque podía contar todo lo que sabía”, afirmó la mujer, quien sostuvo que los disparos no alcanzaron órganos vitales.

Las revelaciones sobre Milei y su hermana Karina

Uno de los puntos más sensibles de la entrevista tiene relación con las conversaciones que, según Beller, mantenía con Cerimedo sobre el círculo de poder del Gobierno argentino.

La abogada aseguró que su entonces pareja le hablaba habitualmente sobre la política trasandina y que habría señalado a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y hermana del mandatario, como “la cabeza de todo” respecto de un supuesto esquema de coimas relacionado con la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS).

Se trata, cabe precisar, de afirmaciones que Beller atribuye a conversaciones privadas con Cerimedo y que no constituyen hechos judicialmente acreditados.

Respecto de Javier Milei, Beller sostuvo que Cerimedo lo describía como una persona que estaba “mal de la cabeza” y que también le habría hablado sobre supuestos pagos relacionados con la vida privada del presidente.

Según consignó Clarín, la mujer también aseguró que Cerimedo decía manejar estructuras destinadas tanto a beneficiar como a perjudicar políticos mediante campañas digitales.

“Granjas de bots”, influencers y periodistas

Beller profundizó además en el trabajo de Cerimedo en redes sociales. De acuerdo con su versión, el consultor habría manejado estructuras compuestas por granjas de bots, influencers y periodistas para instalar determinados relatos y modificar la percepción pública sobre hechos políticos.

La mujer afirmó que la mayor estructura de ese tipo se encontraría en Buenos Aires y que existirían otras destinadas a operar en distintos países de Latinoamérica.

Cerimedo ha sido vinculado a distintas campañas políticas en la región y Beller aseguró que este tipo de estrategias digitales constituían una de las actividades de las que su expareja solía hacer gala.

Los US$800 mil mensuales que Cerimedo decía facturar

Otro de los antecedentes entregados por Beller apunta al dinero que supuestamente manejaba el consultor argentino.

La abogada relató que, antes de un reciente viaje de Cerimedo a Estados Unidos e Israel, ambos estuvieron juntos en un resort, ocasión en que él le habría mostrado una planilla correspondiente a los salarios de trabajadores de sus empresas.

Según su relato, el documento contemplaba unos US$25 mil mensuales en pagos al personal.

Beller agregó que, tras la filtración de fotografías en las que aparecía dinero, le preguntó a Cerimedo cómo justificaría esos fondos. Él, siempre según la versión de la mujer, habría respondido que los presentaría como donaciones y que facturaba cerca de US$800 mil mensuales en Buenos Aires.

La entrevistada reconoció que Cerimedo no le precisó quiénes le pagaban esa cifra.

Cerimedo y su supuesta influencia en el Gobierno de Bolivia

Beller también entregó detalles sobre el vínculo que Cerimedo tendría con el presidente boliviano Rodrigo Paz.

Según aseguró, pese a que el argentino no tendría un cargo oficial, dispondría de una oficina dentro del Palacio de Gobierno y mantenía reuniones periódicas con el mandatario. “Todos los sábados a la tarde se reunía con Paz”, afirmó.

La mujer sostuvo además que Cerimedo acudía regularmente al Palacio y que, cuando el presidente debía entregar algún mensaje, podía permanecer allí trabajando en la preparación de las comunicaciones presidenciales.

A juicio de Beller, esa cercanía le habría permitido acceder a privilegios e influir sobre funcionarios, algo que ahora le preocupa debido a la investigación por el ataque que sufrió.

El llamado después de los disparos

La abogada también reveló que, después del ataque, se comunicó directamente con Cerimedo. Según relató, durante aquella conversación le preguntó: “¿Fuiste vos?”, tras lo cual el consultor se habría puesto a llorar.

Otro antecedente revelado en la entrevista es que Beller aseguró estar embarazada y que Cerimedo conocía esa situación antes del ataque.

Según relató, se lo comunicó entre el 10 y el 12 de agosto, pocos días antes de ser baleada.

Más aún, sostuvo que el día anterior al ataque ambos estuvieron juntos precisamente en la Clínica Las Américas, donde Cerimedo habría pagado una ecografía y un tratamiento vitamínico.

La mujer aseguró que incluso conversaron sobre el eventual nombre del bebé: si era hombre, habían pensado llamarlo Gabriel Fernando, invirtiendo los nombres del propio Cerimedo.

Beller vinculó temporalmente la noticia de su embarazo con mensajes que formarían parte de la investigación y en los que presuntamente se hablaba de “eliminarla”.

“Pretendían silenciarme”

Tras permanecer hospitalizada por los disparos, Beller explicó que decidió comenzar a entregar públicamente los antecedentes que asegura conocer precisamente porque considera que el ataque buscaba impedir que hablara.

La abogada dijo que ya entregó indicios a la Fiscalía y pidió públicamente al presidente Rodrigo Paz que garantice el desarrollo de la investigación, ante la influencia que atribuye a Cerimedo dentro de círculos políticos bolivianos.

Horas después de conversar con Clarín, Nadia Beller recibió el alta médica y abandonó la clínica. “Seguiré luchando hasta que los responsables rindan cuentas y la justicia prevalezca”, manifestó posteriormente.

Cerimedo, quien trabajó como asesor en la campaña de Javier Milei y actualmente permanece detenido preventivamente en Bolivia, es investigado por su presunta vinculación con el ataque contra Beller, ocurrido el pasado 17 de agosto.