Durante décadas, el nombre de Eugenia Pirzio-Biroli estuvo rodeado por un halo de misterio, ya que para algunos fue una visionaria, una mujer de fuerte carácter que impulsó el desarrollo de la sureña comuna de Cisnes; sin embargo, para otros, se trata de una figura envuelta en relatos esotéricos que la convirtieron en la célebre “bruja de Pinochet”.
El apodo surgió por la supuesta influencia que la mujer de origen italiano ejercía sobre el dictador Augusto Pinochet mediante supuestas lecturas de tarot, cartas astrales y predicciones.
Eugenia Pirzio-Biroli: de Italia a Puerto Cisnes
Nacida en Turín, Italia, el 15 de mayo de 1906, Eugenia Emilia Anna Maria Pirzio-Biroli Marini provenía de una familia aristocrática. Era hija del general Alessandro Pirzio-Biroli y de la condesa Ángela Marini, según lo publicado por el Diario Regional de Aysén.
Antes de llegar a Chile, quien se transformaría en una fuerte figura de autoridad en la Patagonia nacional, destacó como deportista y logró reconocimientos en diferentes disciplinas de atletismo y participó activamente en la promoción del deporte femenino en Italia.
En medio de su juventud, Pirzio-Biroli conoció al académico chileno Genaro Godoy Arriaza, pero la Segunda Guerra Mundial los motivó a dejar atrás Europa y trasladar su vida hasta Chile, específicamente a la capital, en 1947.
No fue hasta 1950 que comenzó a forjar su vínculo con la Patagonia cuando llegó al naciente poblado de Puerto Cisnes (ciudad costera ubicada en la zona norte de la región de Aysén) para colaborar con la obra social impulsada por religiosos italianos de la congregación Don Guanella, afirma el mismo medio citado. Allí rápidamente se transformó en una figura visible y participó en iniciativas comunitarias hasta que ingresó a la política local.
Más de 2 décadas como regidora, alcaldesa y consejala
La municipalidad de Cisnes (que hoy abarca la ciudad de Puerto Cisnes y otras localidades y caseríos) fue creada en 1959 y en el año 1965, Eugenia fue designada por el presidente Eduardo Frei Montalva como una de las primeras 5 regidoras, según consta en una publicación del Diario Oficial de aquel año.
Luego de eso fue elegida dos veces más como regidora; hasta el golpe de Estado de 1973. Para asegurar el control político, la Junta Nacional designó alcaldes afines a la dictadura en todo el país, incluida Eugenia Pirzio-Biroli, en quien recayó la responsabilidad de comandar la mencionada comuna, un cargo que ejerció (como designada) hasta 1989.
Durante esos 16 años encabezó la construcción de infraestructura que marcó el crecimiento de la localidad, entre ellas el edificio consistorial, la biblioteca municipal, un gimnasio y establecimientos educacionales. Afirman que la primera ambulancia que existió en Puerto Cisnes fue donada por la empresa automotriz italiana FIAT, gracias a las gestiones de la misma Pirzio-Biroli.
Su liderazgo, carácter fuerte y eficiencia en su trabajo le valieron el respaldo ciudadano, ya que después del retorno a la democracia fue elegida concejala en 1992 (a sus 86 años de edad), a pesar de ir como candidata a la alcaldía por Renovación Nacional, partido creado solo unos años antes.
A pesar de su parcial triunfo en las urnas, Eugenia no logró asumir el puesto, ya que sufrió un accidente cardiovascular que la mantuvo postrada por más de una década hasta su muerte en el 2003.
El mito como “bruja de Pinochet”
Si bien su legado político es recordado en el sur de Chile, en la cultura popular siempre estuvo acompañado por una fama muy distinta. Pirzio-Biroli cultivaba un profundo interés por el esoterismo y diversos testimonios sostienen que realizaba lecturas del tarot, confeccionaba cartas astrales y afirmaba poseer habilidades para anticipar acontecimientos.
Tal faceta llegó hasta los círculos de poder durante la dictadura y, con el paso de los años, comenzaron a multiplicarse los relatos que aseguraban que Augusto Pinochet recurría periódicamente a ella para recibir orientación espiritual y conocer presagios sobre decisiones relevantes.
La cercanía entre ambos se hizo conocida debido a las frecuentes visitas que el gobernante realizaba a Cisnes, donde mantenían reuniones privadas cuyo contenido nunca fue revelado públicamente.
El fallecido Federico Willoughby, exasesor de prensa de Pinochet, relató en su libro “La guerra: páginas íntimas del poder 1957-2014” que el dictador “necesitaba actualizar su carta astral cada dos meses” con la ayuda de Eugenia, afirma una nota de El Mostrador. Es más, aseguró en su texto que el general creía en duendes.
¿Le advirtió del atentado de 1986?
Uno de los episodios más repetidos señala que la alcaldesa habría advertido con anticipación al dictador sobre el atentado de 1986. La historia sostiene que la “bruja” le recomendó evitar un viaje debido al peligro que enfrentaría. No obstante, este relato forma parte del folclore político chileno y nunca ha sido corroborado mediante documentación oficial.
La personalidad y estilo de Pirzio-Biroli también fueron de los condimentos que alimentan su leyenda. Afirman que habitualmente vestía largos mantos, utilizaba turbantes y lentes oscuros, mientras que quienes la conocieron la describen como una mujer de gran presencia, directa al hablar y persistente para conseguir recursos para su comuna.
Existen numerosas anécdotas sobre sus viajes a Santiago, donde esperaba durante horas a ministros e incluso al propio Pinochet hasta ser recibida, con el objetivo de obtener financiamiento para obras públicas en la sureña comuna.
Pirzio-Biroli se encuentra sepultada en Puerto Cisnes, localidad donde aún permanece su recuerdo; para muchos, una de las principales impulsoras del desarrollo comunal; para otros, la “bruja de Pinochet”.