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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Sebastián Molina, Licenciado en Física de la PUC, es el creador de Física en 1 Minuto. Tras ocho años en la banca, hoy se dedica a la divulgación científica. Molina que busca democratizar el conocimiento y abordar temas complejos de manera sencilla, también critica el desconocimiento sobre la inversión en ciencia en Chile.

Sebastián Molina, quien es licenciado en Física de la Pontificia Universidad Católica (PUC), hoy es la cara visible de un sueño que mantuvo por muchos años: Física en 1 Minuto.

No obstante, para llegar a este momento de su vida, Sebastián hizo un camino más largo. “Estuve durante casi 8 años trabajando en la banca y ahora ya estoy dedicado a tiempo completo a la divulgación científica”, menciona en conversación con BioBioChile.

“Siempre ha sido una inquietud entender las cosas, es algo que me gusta mucho”, apunta. “Estuve más que nada en la banca, por un tema económico, porque es difícil vivir de la ciencia en Chile, a menos que hagas muchos posgrados.

Molina señala que primero ingresó a estudiar Matemáticas y que después hizo el cambio interno para ingresar a Física. “En algún momento, se me presentó la idea de hacer ambas carreras al mismo tiempo, pero dije que no, mejor me voy a dedicar solamente a la Física”, relata a BBCL.

El origen de Física en 1 Minuto

A través de un lenguaje cercano y explicaciones didácticas, Molina pretende democratizar el acceso al conocimiento. En ese sentido, expresa que “es cierto que hoy en día el conocimiento está accesible a todo el mundo, porque es una cosa de buscar en Google, aunque creo que el conocimiento todavía no está accesible, uno lo puede encontrar, pero a veces es difícil de entender. Y yo he visto videos de divulgación científica y había temas que sentía que no se explicaban bien”, puntualiza.

“Creo que a veces se sobresimplificaban mucho las cosas”, afirma Molina a la presente redacción. “Entonces Física en 1 Minuto representa un espacio importante para democratizar el conocimiento”, agrega entusiasmado. “Yo me doy cuenta de que la gente quiere saber cómo funcionan las cosas en su casa, en su vida y con fundamento, para que no los engañen”.

“Muchos temas se me ocurren en el día a día, o sea, de repente estoy sentado, veo algo y me digo:´Yo podría explicar cómo funciona esto’. De repente, también me ayuda mi esposa, que me da alguna idea, o los mismos seguidores me mandan videos y yo voy revisando los videos o los que me parecen más interesantes”, complementa.

También para Molina —confiesa a BioBioChile— tiene un área que le fascina por el nivel de detalle técnico. “A mí el área que más me gusta es la Física Médica, entonces me interesan mucho los estudios físicos basados en el tema oncológico. O sea, porque el tratamiento del cáncer utiliza radioterapia en muchas ocasiones y la radioterapia es básicamente radiación”, detalla Sebastián Molina. “Entonces, los cálculos de cantidad de radiación que se le deben aplicar a un tumor para que se muera sin que dañe la estructura alrededor del tumor, como el tejido sano y todo eso, son cálculos y estudios que hacen muchas veces físicos”, reflexiona.

“Si uno entiende bien la Física, te puede servir mucho para que no te metan el dedo en la boca y también puedes entender cosas, por ejemplo, si uno conoce cómo funciona el calefón y descubre que realmente lo que hay adentro, en que hay un serpentín de cobre por donde viaja el agua y que a veces el serpentín de cobre se calienta, entonces si se echa a perder el calefón y llama a un gásfiter, no te va a venir a chamullar diciendo: ‘Es que hay que cambiar no sé qué pieza, una pieza que ni siquiera existe en el calefón"”, comenta Molina. “Entonces, hay que preguntar al gasfiter: ´¿Está malo el serpentín? o ‘¿Está malo el chispero?’, así la gente podrá entender cómo funcionan las cosas y puede evitar que la engañen”, expresa Molina convencido.

El trabajo de un divulgador

Consultado sobre sus referentes a la hora de comunicar, Molina señala que admira el trabajo de difusión de la astrónoma Tere Paneque (en Instagram como @terepaneque), de la paleontóloga Andrea Yévenes (en Instagram como paleo_andrea) y la académica del Departamento de Física de la Universidad de Chile, Carla Hermann (en Instagram como @quantumcarla).

Y a pesar de que la figura de Stephen Hawking se encuentra en medio de insinuaciones por el caso de Jeffrey Epstein, y antes que se supiera cualquier conexión con el millonario, el físico cree que el aporte del británico fue vital para su formación universitaria. “Los libros de divulgación científica de Stephen Hawking me marcaron mucho. O sea, fueron los que me hicieron estudiar Física, por ejemplo, con Breve Historia del Tiempo, lo leí en el colegio y dije: ´Yo quiero estudiar esto en la universidad"”, revela.

En cuanto a la intimidación que existe en redes sociales, Sebastián tiene claro que también hay personas que sean detractores del método científico que buscarán contradecir los datos que difunde. “Si hay un ataque relacionado con un tema científico, creo que la base de un buen debate, es que sea con estudios, con respaldo y evidencia sólida, no desde la rabia”, afirma.

“Yo la verdad siento que he tratado de descubrir también mi forma de defenderme y para mí creo que esta pelea del enojo no sirve de mucho. Entonces, yo realmente cuando me defiendo, me defiendo con fundamento”, sostiene Molina. “Si es un insulto físico, por ejemplo, una agresión física por mi aspecto y todo eso, a mí me gusta mostrarlo, porque siento que la gente es muy valiente en redes sociales, pero cuando uno los expone, se esconden. O sea, son muy buenos para mandarte mensajes internos, insultos, pero tú subes un pantallazo de ese mensaje con el nombre de la persona, una historia y las personas desaparecen. Como que ahí se les acaba toda la valentía”, denuncia.

José Antonio Kast y la ciencia

Con referencia al debate en torno a lo caro que es hacer ciencia en Chile —expuesto por el propio Presidente Kast— al decir que “a veces $100 millones, $500 millones, para una investigación que termina en un libro precioso, empastado, en la biblioteca. ¿Cuántos trabajos generó? Ninguno”. A raíz de este comentario, Molina fiel a su estilo, comparte la siguiente reflexión a BBCL. “A mí me da la sensación de que hay un profundo desconocimiento, pero además hay mucho populismo. Porque en Chile se invierte muy poco en ciencia, o sea, Chile invierte un 0,41 de su Producto Interno Bruto (PIB) en investigación”, remarca.

“En Chile no se entiende lo caro que es investigar”, califica el divulgador. “Primero, investigar es muy caro, porque no es que la plata se le vaya a pagar a los investigadores, porque la investigación necesita equipamiento, insumos, repuestos, mantención, equipos y todos los equipos de medición de experimentos valen sobre los 50 millones”, describe Molina a BBCL.

En ese sentido, Sebastián expresa sus dudas sobre el foco del debate. “Creo que estamos discutiendo en una cancha tan chica del 0,41 y tanto del PIB y tratar de meterse ahí, a hacer recortes y a definir estándares que, según el presidente, va a decir quiénes son los buenos investigadores y quiénes no. Creo que es una pelea que la encuentro superinnecesaria”.

“Creo que sí se puede eficientar el gasto público en materia de muchas cosas, pero creo que empezar a hacer este debate, como tan poco constructivo, porque te dicen muchas cosas al voleo, con muchas frases populistas, pero no se dice concretamente: ‘Miren, identificamos 10 investigadores que mal utilizan los fondos"”, puntualiza el físico.

“En una comunidad científica que ya está tan precarizada y habiendo trabajado en laboratorio, también estuve con equipos de hace 50 años, que no se pueden renovar porque es muy caro y ni siquiera había plata para mantenerlos, así que yo mismo tenía que arreglarlos con teflón, envolverlos con scotch para seguir trabajando porque la ciencia no puede parar. Entonces hay que arreglárselas con lo que uno tiene. Incluso, iba a diez de Julio a comprar pernos”, afirma Sebastián Molina, en torno a su experiencia con la precarización científica.

Los sueños de un divulgador científico

Acerca de su nueva vida como influencer científico, Molina afirma que siempre hay propuestas comerciales de alto valor. “Me han llegado muchas invitaciones de casino de apuestas y llegan pagando mucha plata.Y yo digo: ¿en serio?, o sea, me han ofrecido 1 millón de pesos por una historia. Incluso, me han ofrecido un iPhone 16 Pro Max, hace un tiempo, por una historia. Entonces es una exposición grande y es difícil rechazar un millón de pesos por una historia. Pero creo que también va en cada persona, porque hay un tema valórico”, señala con tranquilidad.

“Yo sé que la ludopatía es un daño, es un vicio muy peligroso y que puede llegar a que gente se suicide. Entonces, yo por lo menos, nunca voy a promover los casinos online, porque pueden acabar con la vida de una familia entera y me parece muy terrible”, asegura Molina.

Así las cosas, hoy Molina tiene claro dónde quiere llegar con su proyecto personal. “Me gustaría de alguna forma poder llegar lo más lejos posible en temas de alcance. Algo que me gustaría mucho es hacer talleres y charlas en colegios con alumnos, con estudiantes, jóvenes y alumnos universitarios”, indica. “Yo siendo alguien que estuvo en investigación, en el laboratorio, después en la industria, ahora en la divulgación, he pasado por varias partes. Entonces creo que puedo ofrecer también un testimonio a jóvenes que no saben muy bien lo que va a pasar con ellos cuando salgan del colegio o de la universidad”, reflexiona.

Finalmente, Molina expresa que hace dos años le entregaron el diagnóstico de autismo, por lo que piensa que “tengo mucha, mucha sensibilidad, hay cosas que de verdad me afectan mucho. No es como un tema de pantalla para la tele, sino que cuando veo las declaraciones del gobierno, por ejemplo, me da pena”. “Me duele mucho la injusticia, entonces son temas que intento abordar y ayudar a la gente que lo necesita”.