North West, la hija mayor de la empresaria y socialité Kim Kardashian, comenzó a seguir una peligrosa moda: piercing en las manos. Dicha tendencia fue destrozada por un experto, quien detalla las graves secuelas para las manos, y no solo por las cicatrices.
Fue en septiembre del 2025 cuando North, de 12 años, se mostró por primera vez con un piercing en uno de sus dedos, lo que enseguida generó comentarios.
Sin embargo, este año, la artista emergente sumó nuevas perforaciones, esta vez en los dedos y ambas manos.
Esta vez las críticas fueron en aumento, lo que no pareció importarle ni a la propia adolescente ni a su madre Kim. No obstante, sí le importó a un médico, quien salió a explicar por qué se trata de un grave error.
Piercings de North West
“Simplemente no lo hagan“, advirtió el dermatólogo Corey Hartman, fundador y director médico de Skin Wellness Dermatology.
Y es que, de acuerdo al experto, “con el tiempo, estas perforaciones pueden causar cicatrices hipertróficas, hiperpigmentación, deformidades y pérdida de la función de la parte del cuerpo donde se realizan, especialmente en pacientes con piel altamente pigmentada, como North West”, explicó a The New York Post.
Según Hartman, las perforaciones de North parecen combinar dos técnicas: los piercings de superficie y los dérmicos, ambos considerablemente más complejos que una perforación en el lóbulo de la oreja.
Piercings de superficie y dérmicos
Los piercings de superficie tienen dos puntos de entrada unidos bajo la piel por una barra, cuyos extremos decorativos quedan visibles.
En cambio, los piercings dérmicos utilizan un solo punto de perforación. El perforador introduce una pequeña ancla bajo la piel y luego enrosca la joya sobre ella.
Su cuidado y retiro requieren de un profesional para evitar desplazar el ancla o generar complicaciones.
Y es que, según Hartman, si el ancla no queda lo suficientemente profunda, el organismo puede expulsarla gradualmente al identificar la joya como un cuerpo extraño.
Doctor expone las graves consecuencias de los piercings
Tanto el rechazo como la extracción del piercing pueden dejar cicatrices permanentes mientras la piel cicatriza. También existe riesgo de dañar tejidos si el ancla se coloca demasiado profunda y afecta vasos sanguíneos o nervios cercanos.
El especialista también advirtió que las perforaciones en las manos presentan un riesgo mayor que otros piercings, ya que pueden afectar tendones superficiales y comprometer su funcionamiento.
“Esto podría disminuir la capacidad del tendón para controlar el movimiento de la mano. En casos extremos, las complicaciones pueden provocar una pérdida permanente de la función normal de la mano”, alertó.
Otra complicación posible es la hipergranulación, caracterizada por un bulto rojo elevado alrededor de la perforación, que puede aparecer por distintos factores, entre ellos una joya demasiado ajustada.
Padres deben estar alertas
Hartman sostiene que los menores de edad no tienen el desarrollo cognitivo suficiente para comprender plenamente los riesgos a largo plazo de modificaciones corporales permanentes.
A su juicio, estas solo deberían realizarse con el consentimiento de un padre y tras evaluar cuidadosamente la madurez del menor, el carácter permanente de la perforación, sus posibles efectos secundarios, el lugar donde se realizará el procedimiento y la experiencia del perforador.
Aun considerando todos esos factores, su recomendación sigue siendo la misma: “Si el deseo persiste cuando cumpla 18 años, entonces podrá reconsiderarlo en ese momento”.