Lo que parecía una visita recreativa a un parque público en Estados Unidos terminó con la muerte de un pequeño de tres años aplastado por un monolito informativo, lo que derivó en una demanda.
La acción judicial fue ingresada el pasado 12 de mayo y sostiene que una o más de las compañías responsables habrían fallado en la planificación del monumento o no incorporaron advertencias suficientes sobre los riesgos que podía representar para los visitantes.
Niño de 3 años muerto aplastado por monolito
De acuerdo a Daily Mail, la tragedia ocurrió en Rooks Park, un recinto recreativo público ubicado en el condado de Walla Walla en el estado de Washington el pasado 1 de abril, administrado por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos.
Ese día, Kaleb Ortega, de 3 años, se encontraba en el parque con su padre y su hermana de cinco años cuando el monumento “se derrumbó en cuestión de segundos y lo aplastó“.
Su madre, enfermera de un hospital, se enteró del accidente de su hijo de la peor forma. Lo vio entrar a la sala de urgencias del mismo centro donde ella trabaja. A los tres días, el menor falleció tras no poder superar las heridas.
Tras la muerte del menor, la entidad decidió cerrar el parque durante dos semanas. La medida, explicaron las autoridades, tuvo como objetivo revisar las condiciones de seguridad para evitar incidentes similares y también rendir respeto a las personas afectadas.
La demanda por la muerte de su hijo
El mencionado monolito consistía en una roca sólida de poco más de un metro, diseñada para exhibir una placa informativa que detallaba que se trataba de una parte de un proyecto de los Boy Scouts.
La familia de Kaleb presentó una demanda civil contra las empresas vinculadas al monumento donde el menor perdió la vida, acusándolas de presunta negligencia en el diseño y las medidas de seguridad de la estructura.
Además de determinar eventuales responsabilidades, los familiares buscan una compensación económica por lo que llaman un “profundo daño emocional” provocado por la tragedia.
“Si bien estamos abrumados por el dolor, también nos aferramos con fuerza a los innumerables y hermosos recuerdos que nos dejó, recuerdos que sentimos como regalos preciosos”, dijeron sus padres.