Nuestra obligación como autoridades de salud es cuidar la salud de las personas. Por ello, estamos enfocados en mejorar la gestión de los recintos asistenciales, para que cada buena gestión se traduzca en más y mejores atenciones de salud.

En este rol medimos distintos indicadores. Recientemente dimos a conocer el desempeño 2025 de los hospitales de alta complejidad a través del Balance Score Card, instrumento de medición que permite identificar fortalezas y brechas de los principales hospitales de la red pública de salud, en base a indicadores como sustentabilidad financiera, eficiencia operacional, gestión asistencial en red y calidad de la atención.

Del total de hospitales autogestionados (62), 26 establecimientos alcanzaron un porcentaje de cumplimiento igual o superior al 75% exigido como base, otros 15 Hospitales autogestionados están entre 70% y el 74,9% y 21 entre un 58,8%y un 69%.

La medición busca acompañar a los equipos desde la Subsecretaría de Redes Asistenciales para mejorar y fortalecer su desempeño y beneficiar al paciente.

En otra línea, contamos con los Compromisos de Gestión (Comges), una herramienta que existe desde hace años y que contemplaba hasta el 2025, 66 indicadores que evaluaban distintos aspectos y dispositivos de la red en forma global, pero no el desempeño diferenciado de los gestores de la red, esto es, de las direcciones de los Servicios de Salud.

Por eso, el Ministerio de Salud se encuentra trabajando con el Banco Mundial el rediseño de los indicadores que permitan evaluar la gestión de las redes y sus establecimientos en forma integral, con miras a optimizar el monitoreo, reducir la carga administrativa, mejorar la eficiencia de las redes y evaluar el rol del director de servicio como gestor de red.

Asimismo, estamos tomando medidas inmediatas para trabajar en mejorar la gestión de la red de salud, entre ellas la creación del consejo de eficiencia y convergencia financiera del Ministerio de Salud, cuyo objetivo es formular recomendaciones y propuestas orientadas a la mejora de la eficiencia y la productividad del sector y a la sostenibilidad de la red asistencial en beneficio de los pacientes.

Lo anterior junto a las estrategias de eficiencia operacional, optimización de compras y licitaciones, eficiencia y mejor uso de la infraestructura disponible y el acompañamiento de esta subsecretaría buscan responder a una convicción clara: una mejor gestión no es un objetivo administrativo, es una obligación con las personas.

Ese es el compromiso que hemos asumido: construir una red de salud más transparente, eficiente y más cercana, donde el centro de cada decisión sean siempre los pacientes y sus familias.