Sociedad
Miércoles 24 abril de 2019 | Publicado a las 18:10 · Actualizado a las 18:19
¬ŅMachismo? destacada profesional que perdi√≥ custodia de sus hijas por trabajar demasiado abre debate
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

El a√Īo pasado, el 8 de marzo, justo cuando se celebra el D√≠a de la Mujer, la doctora en Derecho con una vasta trayectoria profesional, Elena del Pilar Ramallo, perdi√≥ la custodia de sus hijas en Galicia, Espa√Īa.

La mujer fue separada de sus hijas de 13 y 7 a√Īos luego de que un tribunal considerara que trabajaba demasiado tiempo fuera de casa, lo que implicaba viajes para participar en conferencias. Las √ļnicas pruebas eran los testimonios de la abuela materna de las ni√Īas y el del padre, lo que fue suficiente para la jueza que entreg√≥ el veredicto.

En la ocasi√≥n, la madre de Elena -con quien ha tenido desavenencias durante los √ļltimos a√Īos- dijo que la mujer estaba “siempre nerviosa por dedicarse a su profesi√≥n en exceso” y que por lo mismo, a su parecer, no atend√≠a lo suficiente a las ni√Īas.

La abuela tambi√©n opin√≥ que su hija no deber√≠a trabajar fuera de casa porque el empleo del padre de las ni√Īas era lo suficientemente rentable para mantenerlas a todas. Idea que, para Ramallo, va contra la realizaci√≥n personal y profesional de una mujer.

A√ļn as√≠, la justicia le otorg√≥ -en primera y segunda instancia- la custodia legal al padre de las menores, de quien la abogada se separ√≥ hace cuatro a√Īos.

Tal como rescata el diario espa√Īol ABC, Ramallo tiene un gran curr√≠culum. Cre√≥ la primera C√°tedra del Banco Santander de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) de la Euroregi√≥n Galicia-Portugal; ha escrito siete libros, estuvo en la directiva de seis universidades, ha publicado numerosos art√≠culos y liderado muchos proyectos. Tambi√©n trabaj√≥ en el Ministerio de Igualdad.

Aunque su calidad académica y profesional no está en duda, esta madre ha sido cuestionada por no dejar de lado su trabajo para dedicarse de lleno a sus hijos.

¬ŅPasar√≠a lo mismo si fuese hombre?

La decisi√≥n judicial se tom√≥ hace m√°s de un a√Īo, pero la doctora en derecho sigue luchando para poder estar a sus hijas, quienes hoy viven con su padre y seg√ļn acusa, no les permite verlas. Por lo mismo, junto a su abogada Ana Rego decidi√≥ demandar al Estado espa√Īol acusando que este comete un “agravio comparativo a todas las mujeres porque en cuanto alcanzan cierto nivel, se las estigmatiza socialmente”.

La mujer explica que como madre, mujer y ciudadana, demanda que “nadie m√°s en Espa√Īa, por el hecho de trabajar y amar su trabajo, pueda perder a sus hijos”.

“Nunca he marginado mi tarea como madre”, asegura. “He tenido que dedicar miles de horas a mi trabajo, rob√°ndoselas al sue√Īo y con mucho esfuerzo”, afirma la profesional, asegurando que ha debido compatibilizar su empleo y la crianza de las ni√Īas “como millones de mujeres¬Ľ”.

“La juez fundament√≥ su decisi√≥n jur√≠dica en la palabra de mi exmarido, sin otra prueba, ni m√©dica ni de otro tipo, para dictaminar que no estoy capacitada para ser madre, y destroz√≥ mi coraz√≥n y mi vida”, indic√≥ Elena.

En la ocasi√≥n, el hombre dijo que ella no estaba bien psicol√≥gicamente, lo que su hija de 12 a√Īos habr√≠a respaldado con una escueta frase: “Mi madre no est√° bien, como dice mi padre”.

Dibujo que le regaló a Elena su hija menor
Dibujo que le regaló a Elena su hija menor

Durante el juicio, adem√°s el hombre intent√≥ acusarla de maltrato a las ni√Īas y tambi√©n apunt√≥ que la nueva pareja de Elena era un abusador, sin embargo, esas denuncias fueron desestimadas.

“En la Espa√Īa de 2019 tenemos que evitar que esto pase. Mi pecado fue el d√≠a que dej√© de ser la mujer del ingeniero, la profesi√≥n de mi exmarido. Todav√≠a hay un parte de esta sociedad que pide la igualdad, pero considera que la mujer tiene que criar a sus hijos todo el tiempo, si no, es una mala madre”, afirm√≥ la mujer.

La abogada acusa que en pleno siglo XXI, se celebran los altos cargos en los hombres y se les anima a crecer en su trabajo, no así a las mujeres, especialmente a las madres, a quienes se les condena por hacer lo mismo.

“La sociedad machista pervive, considera que las mujeres que estudian, son independientes, desarrollan trabajos con viajes y responsabilidades profesionales destacadas, y que, adem√°s, se divorcian, somos malas madres. He sufrido comentarios como ‘¬Ņqu√© habr√° hecho para que le quiten a una madre a sus hijas?’. Es una perversi√≥n del sistema, se vulnera mi derecho al trabajo y me provoca un gran perjuicio profesional. Me han quitado a mis hijas por trabajar”, manifest√≥.

“Mi exmarido ha incumplido el r√©gimen de visitas y la p√©rdida de contacto no ha tenido consecuencias judiciales, a pesar de mis reiteradas denuncias, lo que ha provocado, en una edad como la adolescencia, la ruptura total del v√≠nculo materno-filial. Llevo a√Īo y medio sin verlas”, lamenta.

Tendencias Ahora