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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Azra Raza, oncóloga de la Universidad de Columbia, afirmó tener "la cura" para el cáncer en un dispositivo experimental llamado "stentinel", que detectaría células cancerosas en sangre y las destruiría. Aunque no ha sido probado en humanos, Raza planea ensayos en cerdos antes de posibles pruebas en personas. Sin embargo, expertos advierten sobre los riesgos de sobrediagnóstico y falsos positivos.

Una oncóloga de Estados Unidos generó revuelo al declarar en una entrevista que tiene “la cura” contra el cáncer. Se trata de Azra Raza, profesora de Medicina e investigadora de la Universidad de Columbia, en Nueva York, quien lleva cuatro décadas trabajando en una idea distinta a la forma tradicional de combatir la enfermedad: detectarla antes de que un tumor sea visible.

“Lo que tengo en la mano es la cura para el cáncer”, dijo Raza mientras mostraba una jeringa durante su participación en el podcast No Time But Now, conducido por el actor William Shatner (Capitán Kirk en Star Trek) junto a su hija Melanie Shatner Gretsch, ambos sobrevivientes de cáncer etapa 4.

Sin embargo, la propia científica aclaró de inmediato que la cura no estaba en el líquido de la jeringa, sino en la aguja, en referencia a un dispositivo implantable que todavía se encuentra en fase experimental y que no ha sido probado en humanos.

Un “stent” contra el cáncer

El proyecto se llama “stentinel”, una combinación de las palabras en inglés stent y sentinel (centinela), tal como detalla el medio Infobae. Un stent es un pequeño tubo o malla que suele usarse en arterias coronarias para mantener abierto un vaso sanguíneo; la propuesta de Raza traslada esa estructura a una vena del brazo, pero le agrega sensores electrónicos.

Según explicó la investigadora, el aparato no busca un tumor ya formado en un órgano, sino que vigilaría de forma continua el flujo sanguíneo para detectar células con un tamaño distinto al de las células normales, una posible señal de que son cancerosas.

Si el dispositivo detectara una célula compatible con una célula tumoral, aplicaría una descarga eléctrica para destruirla en el momento, antes de que pueda multiplicarse y formar un tumor.

Por qué todavía no se sabe si funciona

Pese a la contundencia de la frase de Raza, el propio desarrollo está lejos de confirmar que sea una cura real. El dispositivo aún no fue probado en animales grandes ni en personas.

Según la científica, el siguiente paso es implantarlo en cerdos e inyectarles células de distintos tamaños para comprobar si el sistema logra detectarlas y eliminarlas.

Esa fase con animales tomaría, según sus propias estimaciones, entre seis meses y un año. Recién después se podría pensar en pruebas con personas que ya tuvieron cáncer y tienen alto riesgo de que vuelva a aparecer, con la meta —no confirmada por ningún organismo regulador— de que las primeras 50 personas usen el implante en 2029.

Pero además, el sistema debe sortear otra barrera y demostrar que distingue con precisión una célula cancerosa de otras células grandes o inflamatorias que no tienen relación con el cáncer, y que la descarga eléctrica no daña la pared de la vena ni las células sanas cercanas.

Tal como destacan los especialistas oncológicos, detectar antes no siempre significa salvar más vidas. En medicina existe el riesgo de sobrediagnóstico, que ocurre cuando un examen descubre una alteración que jamás habría causado síntomas, y también el de los falsos positivos, que llevan a exámenes y tratamientos innecesarios que generan ansiedad y riesgos evitables.

Una carrera científica de décadas

Raza dirige además el Centro de Síndromes Mielodisplásicos de la Universidad de Columbia, donde reunió más de 50.000 muestras de pacientes con este tipo de trastornos —enfermedades de la médula ósea que pueden derivar en leucemia— y con leucemia aguda, un cáncer de la sangre.

Su propuesta forma parte de un campo de investigación activo a nivel mundial conocido como biopsia líquida, que busca detectar señales de cáncer en la sangre —como ADN tumoral o células desprendidas de un tumor— sin necesidad de extraer tejido con una biopsia tradicional.

Pero no es todo. Durante la entrevista, Raza planteó que un sistema capaz de reconocer señales anómalas en la sangre podría, en teoría, servir también para vigilar otras enfermedades como el Alzheimer, la diabetes u otros trastornos neurodegenerativos, aunque cada una necesitaría sus propios marcadores validados.

Ojo: Los controles actuales no cambian

Mientras la tecnología avanza, los especialistas insisten en que las recomendaciones vigentes para prevenir y detectar el cáncer siguen siendo las mismas: mamografías, colonoscopias, exámenes de cuello uterino y estudios de pulmón para grupos de riesgo, según la edad y los antecedentes de cada persona.

Como reconoció la propia Raza, el “stentinel” todavía pertenece al terreno de la investigación y su valor real dependerá de lo que muestren los experimentos que faltan por realizar. Hasta entonces, el dispositivo no constituye una cura contra el cáncer ni un tratamiento disponible.

¿Cómo hicimos esta nota?

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