Una joven puertomontina entregó un crudo relato sobre las consecuencias que ha enfrentado tras consumir ketamina. En medio de una serie de videos en los que alerta sobre los efectos de esta sustancia, la mujer reveló que perdió su vejiga y que, a sus 28 años, se encuentra postrada y debe usar pañales.
A través de TikTok, una joven bajo el usuario @miishu_LaRue compartió una serie de videos en los que relata su experiencia tras consumir ketamina.
“Vengo a hablar realmente de la keta (ketamina). Yo estoy pasando un proceso super duro, super fuerte, feo, horrible. Y lo único que quiero es que la gente despabile”, comenzó su relato.
Joven confiesa que perdió su vejiga tras un intenso consumo de ketamina
“No se vayan a meter esa hueá por la nariz porque, si es rico, una sensación bacán, pero hueón, perdí mi vejiga. No puedo hacer nada, no puedo ni siquiera tener vida social, ¿por qué? Porque ando con pañales. Tengo 28 años y ando con pañales” (sic), confesó la joven.
Tras aquella dura confesión, la mujer contó que comenzó a presentar síntomas en 2024, luego de un período de intenso consumo de esta sustancia.
Según relató, debió acudir al Hospital de Puerto Montt debido a los fuertes dolores que comenzó a experimentar.
En 2024 comenzaron sus dolores
“Eran unos dolores horribles en mi pelvis y en mi uretra“, graficó la puertomontina, quien indicó que los analgésicos no fueron suficientes para aliviar el intenso malestar.
“Me pusieron fentanilo, una línea de morfina, y no se me quitaba el dolor. Era una quemadura horrible. Estuve ahí en el hospital de Puerto Montt muchos días, y cada rato que me venían esos dolores, me ponían fentanilo a la vena”, contó.
Luego, en otros de sus videos publicados en la plataforma, insistió en su llamado a no consumir esta sustancia para evitar consecuencias como las que ella está enfrentando.
“No consuman keta, porque como todos los cuerpos son distintos, tú no sabes cómo va a reaccionar tu cuerpo. En mi caso, yo era súper deportista, una persona que siempre tenía energía, que andaba para todos lados y aun así me hizo pebre”, expresó.
“Me tienen en una cama postrada desde el 2024 y yo no tengo vida”, afirmó en el video, donde también relató las dificultades que enfrentó mientras intentaba continuar con sus proyectos personales.
“La keta me ganó, me destruyó la vida, o sea, no la droga, me la destruí yo con mis decisiones”, sostuvo.
En medio de su desahogo, hizo un llamado a los jóvenes a evitar el consumo y a buscar otras actividades para desarrollar sus proyectos.
“Hay hueás más bacanes que hacer, seguir tus sueños. Porque si no, vas a terminar como yo en una cama postrada, súper joven llorando todos los días. No es vida” (sic), concluyó.
Ketamina
La ketamina es un anestésico de uso médico que actúa sobre el sistema nervioso central. Aunque en hospitales se utiliza bajo estricta supervisión, en el mercado ilegal se ha popularizado como droga recreativa por sus efectos alucinógenos y disociativos.
Su consumo repetido no solo se asocia a problemas de dependencia y deterioro cognitivo, sino también a un daño progresivo y potencialmente irreversible del sistema urinario.
Según los especialistas, este problema puede afectar no solo la vejiga, sino también las vías urinarias y hasta los riñones.
“Lo más preocupante es la aparición de una inflamación severa de la vejiga, no infecciosa, destructiva, que en muchos casos puede llevar a daños irreversibles y pérdida de la capacidad vesical”, explicó Bárbara Torres, uróloga de Clínica Andes Salud El Loa.
“Con el tiempo, la vejiga pierde su capacidad de almacenamiento. En casos avanzados, la única alternativa es retirar la vejiga mediante cirugía”, recalcó la experta.
En etapas iniciales, los síntomas suelen parecer una infección urinaria común, tales como necesidad urgente de orinar, micciones muy frecuentes, ardor o dolor al orinar, dolor pélvico, sangrado urinario y levantarse repetidamente durante la noche para ir al baño.
La atención a estos síntomas puede derivar en un tratamiento oportuno para evitar consecuencias más graves.